SONETO DE LUIS DE
GÓNGORA A DON FRANCISCO DE QUEVEDO
Anacreonte español, no
hay quien os tope,
que no diga con
mucha cortesía,
que ya que
vuestros píes son de elegía,
que vuestras
suavidades son de arrope.
¿No imitaréis
al terenciano Lope,
que al de Belerofonte cada día
sobre zuecos de
cómica poesía
se calza
espuelas y le da un galope?
Con cuidado especial
vuestros anteojos
dicen que quieren
traducir al griego,
no habiéndolos
mirado vuestros ojos.
Prestádselos un rato a mi
ojo ciego,
porque a luz saque
ciertos versos flojos,
y entenderéis
cualquier gregüesco luego.
QUEVEDO CONTRA DON
LUIS DE GÓNGORA
Este cíclope, no
siciliano,
del microcosmo
sí, orbe postrero;
esta antípoda
faz, cuyo hemisferio
zona divide en
término italiano;
este círculo vivo
en todo plano;
este que, siendo
solamente cero,
le multiplica
y parte por entero
todo buen abaquista veneciano;
el minoculo sí, mas ciego vulto;
el resquicio
barbado de melenas;
esta cima del
vicio y del insulto;
éste, en quien
hoy los pedos son sirenas,
éste es el culo,
en Góngora y en culto,
que un bujarrón le conociera apenas.
(Edición de Manuel Blecua.)