Un juez impone al Fondo de Garantía una indemnización de 1.122 billones de euros


El FGD impugnará el desorbitado pago al ex propietario del Banco de Valladolid

LA VANGUARDIA - 18/01/2005
MADRID. (Redacción.)

El juzgado de primera instancia número 4 de Madrid reclama para el antiguo propietario del Banco Valladolid, Domingo López Alonso, una indemnización de nada menos que 1.122 billones de euros -1.400 veces el producto interior bruto (PIB) español- por la intervención de esta entidad a finales de los setenta, a la que deberá hacer frente el Fondo de Garantía de Depósitos (FGD).

Aunque contra este auto no cabe recurso, el Fondo ha anunciado que "llevará a cabo cuantas inciativas legales estime adecuadas para impugnar y oponerse a la ejecución" de esta sentencia. Las reclamaciones serán resueltas por el mismo juez que ha dictado el auto.

Hoy mismo, el FGD presentará un escrito ante el juez para pedir aclaraciones sobre la desorbitada cifra, que puede obedecer a una errata de impresión. En concreto, el juez pide la consignación de 1.021.877.955,54 euros de principal más 100.000.000 de gastos y costas.

La impresionante cifra deberá ser desembolsada por el FGD, pues aunque el Banco Valladolid pertenece actualmente a Barclays, que lo adquirió en 1981, la entidad británica acordó que la responsabilidad patrimonial correspondería al Fondo, que le viene prestando "una garantía universal de indeminidad".

De ejecutarse esta sentencia, el FGD tendría que hacer frente a la mayor indemnización de su historia, récord que hasta ahora tenía Banesto, al que tuvo que destinar 192.441 millones de pesetas (1.157 millones de euros) tras la intervención en 1993. El Fondo se gastó 65,62 millones de euros en la intervención del Banco de Valladolid, una de las primeras realizadas, de los casi 3.000 millones de euros que ha dedicado a este tipo de operaciones a lo largo de su existencia. La institución cuenta hoy con un patrimonio superior a 1.526 millones.

El Banco de Valladolid tuvo en 1978 el dudoso honor de ser una de las primeras entidades bancarias en visitar la llamada "UVI de los bancos", término por el que se conocía a la Corporación Bancaria, la sociedad creada en 1977 por el Banco de España y el resto de la banca para comprar y reflotar entidades en crisis y que fue la precursora del FGD.

Las dificultades por las que atravesaba en 1978 el Banco de Valladolid obligaron a su presidente y principal accionista, Domingo López Alonso, a vender su participación mayoritaria del 63% del capital.

El FGD procedió al saneamiento y reflotamiento del Valladolid y en abril de 1981 lo vendió al inglés Barclays Bank International Limited, que fue el único que se presentó a la puja con una oferta, 800 millones de pesetas (4,8 millones de euros).

Fue entonces cuando Domingo López comenzó su batalla jurídica para recuperar el banco, un proceso que se ha extendido casi 25 años y que por la vía penal ha llegado, sin resultado positivo para él, hasta el Tribunal Supremo. En la vía civil, ha tenido más suerte, y ya en marzo del 2003 logró que el juzgado le fijara una indemnización de 26 millones, decisión que recurrió. Con esa indemnización, se compensaría a López Alonso por los perjuicios sufridos por ser obligado a vender las acciones de la entidad.

El leonés Domingo López Alonso procede de la industria minera del Bierzo, de donde saltó a la banca al crear el Banco Industrial de León y comprar el Banco de Medina. Fue, asimismo, editor del diario

El propio Domingo López Alonso reconoció ayer que "es errónea" la cantidad la indemnización de 1.122 billones impuesta a su favor.(FGD). El auto de ejecución de sentencia dictado por el juzgado de primera instancia número 4 de Madrid no le ha producido "contento", porque desde la intervención del Banco de Valladolid le han "perseguido, difamado y desprestigiado" y le han impedido ejercer su actividad empresarial con libertad. Además, ha precisado que la intervención del Banco de Valladolid le impidió formar adecuadamente a sus hijos y supuso el comienzo de un expolio por el que le han arrebatado varias empresas.

Fuentes cercanas al procedimiento indicaron que la cantidad consignada por el juzgado es ingente y que, probablemente, corresponda a un error mecanográfico. No obstante, el auto recoge textualmente que la indemnización asciende a "1.021.877.955,54 millones de euros de principal más 100.000.000 millones de gastos y costas", solicitada por el presidente de banco en el momento de la intervención, el 4 de diciembre de 1978.

La Vanguardia, 18.01.05