Multa a un juez por el lenguaje utilizado en una
sentencia.
El Tribunal Supremo
ha confirmado la multa de 900 euros impuesta por el Consejo General del Poder
Judicial a un juez de Málaga por desconsideración hacia un reo, toxicómano, a
quien condenó a 36 euros de multa por intentar robar los cupones a una ciega.
En su sentencia, el juez explicaba, tras afirmar que el fiscal 'es muy buena
gente, pero es fiscal, y se va a cabrear, y con
razón', que 'intentar mangarle los cupones a una ciega es ya lo último, aunque
sea una ciega con un par de..., como en este caso. Aunque bien es cierto que
casi todos los vendedores de cupones los tienen bien puestos y es difícil
dársela con queso'. Fernández decía también que, aunque habría que 'darle caña'
al procesado, 'luego resulta que el hombre sale con lo de la droga y el mono, y
que estaba muy 'colgao' y, vaya, si total no llegó a
quitárselos y tal y tal...'. En referencia al reo, explicaba que 'son muchos
años arreándole hostias al pobre hombre, y encima me voy de Málaga y le dejo en
la cárcel', por lo que decide 'un mes de multa y no se hable más', y 'si no
tiene un duro, pues qué le vamos a poner: la mínima, 200 pesetillas por día
como el del anuncio del giliflautas ese de la ilusión
(hombre, qué casualidad, ese abominable anuncio es de la ONCE, me parece)'.
20
minutos, Barcelona, 23.01.03