FEGHOOTS

 

En los USA va aumentando cada vez más su popularidad el feghoot. Los lectores habituales de MI conocen ya este hilarante pasatiempo, al que la verde revistilla dedica una sección fija, amén de los que espontáneamente mandan sus jolgoriosos lectores para la sección de correspondencia.

¿Qué es un feghoot? Cuenta la leyenda que Reginald Bretnor creó esta palabra jugando al Scrabble (comercializado acá con el nombre de Mastermind para ahorrarse royaltis) cuando enfrentado con la estrafalaria mano de fichas FEGHOOT decidió inventar ad hoc el personaje Ferdinand Feghoot, protagonista de una serie de novelas de Ciencia Ficción, quien entre ida y venida de pasado a futuro compone absurdas frases cuya estructura fonética recuerda otras más o menos hechas.

Las piquiponianas son estupendos feghoots a la española. Éste es el típico estilo en que suele presentarse un feghoot en USA:

 

El destronado rey Boris VII regresó a su país tras diez años de destierro, y pleiteaba con el gobierno revolucionario para conseguir la devolución de su expropiado patrimonio. Para ello solicitaba la ayuda de sus súbditos, pero éstos contestaban desdeñosamente:

—El rey vuelto, bien se afane.

 

Otro ejemplo:

 

En un hospital dieron de alta a un herido en una pierna y a un enfermo aquejado de agudos dolores. Casualmente, los dos nuevos pacientes que ocuparon su habitación sufrían los mismos problemas, por lo que el médico, al reconocerlos por vez primera, dijo:

—¡Cojo por cojo, doliente por doliente!

 

En España los juegos de palabras son tan antiguos como en los países anglosajones, pero no tan frecuentes en esa variedad. El primer precedente notable que conozco es la frase que el genio popular inventó en torno al candidato al trono español vacante tras el destronamiento de Isabel II (1868), el príncipe Leopoldo Hohenzollern Sigmaringen: “¡Ole, ole, si me eligen!”, repetía festivamente el pueblo.

En un programa de radio de los años cincuenta los humoristas Kap y Kua escenificaban verbalmente determinados montajes cuyo título recordaba el de alguna película u obra de teatro en boga. Ejemplos:

 

Primer acto: Un saco de lana con un letrero que dice: “A 100 Pta/kilo”.

Segundo acto: Un saco de lana con un letrero que dice: “A 75 Pta/kilo”.

Tercer acto: Un saco de lana con un letrero que dice: “A 25 Pta/kilo”.

Título de la novela: El kilo de lana baja.

 

Primer acto: Una vaca.

Segundo acto: Otra vaca.

Título de la película: Re-vaca.

 

En fin, son eternos los chistes del tipo “No es lo mismo…”

 

…ver correr una estrella que correr y estrellarse.

…Catalina de Médicis que “Qué me dices de Catalina?”

…comprarse un traje negro que verse negro para comprarse un traje.

…un viaje de gorra que una gorra de viaje.

 

                                                                                                                      JMAiO, jun 1989