EPIGRAFÍA CALLEJERA
Por PÍO BAROJA[1]
Actualmente
todas las paredes de los pueblos de España están llenas de letreros políticos:
Viva la U. G. T., la C. N. T., la F. A. I., la F. U. E., la F. E., etc. Dan
ganas de sintetizar estas exclamaciones por una que diga: ¡Vivan todas las
letras mayúsculas del alfabeto!
Alternando
con los vivas, hay algunos abajos y mueras. El más pintoresco de los abajos es
uno que he visto hace pocos días en un pueblo de la Mancha, que decía: Avajo esos escalabajos
cavernícolas.
Dejando
estos vivas, mueras y abajos, que desaparecerán
pronto cuando se blanqueen las casas, voy a hablar de los rótulos antiguos que
se veían en las paredes y en las muestras, lo cual constituye una labor de
escritor costumbrista, muy próxima al lugar común literario.
Como
aficionado al deporte de la papanatería, a ser paseante en corte, he
deambulado, sobre todo en la juventud, por calles y plazas, y he leído letreros
estrambóticos, de los cuales recuerdo algunos.
He
pasado durante mucho tiempo por una tienda en cuya muestra decía:
FAVRICA DE
CHOCOLATE
Y
por un portal de la calle de los Estudios, con una tablilla en que se
anunciaba:
QERDAS DE
GITARA
Otros
rótulos muy significativos había en Madrid.
El Municipio contribuía a la confusión con esos antiguos azulejos con
letras mayúsculas, empotrados en las casas, en donde se leía:
"Visit. Gen. Manza. N.o 346." En una de las Rondas se
encontraba uno, hace años, ante este jeroglífico:
AQUI
BIBENSIEGOSI
MUSICOS
PARAVAILES
IVODAS
Al
principio se quedaba uno sorprendido; esto de Ivodas le sonaba a uno a ruso; pero luego se leía fácilmente
"Aquí viven ciegos y músicos para bailes y bodas".
En
la calle del Cuerpo, cerca del Rastro, habla otro letrero parecido:
AQUI SECO
MPRA IERR
OITRA POVI
EGO
Esto parecía
una inscripción latina; pero no era más que rastrera,
y decía: "Aquí se compra hierro y trapo viejo."
En
un barracón de las afueras había otra inscripción difícil de descifrar para un
epigrafista callejero:
CASAPARADOR
MIRLOS
OBREROS
que al principio
se pensaba si se trataría de cría de pájaros; pero era un parador para dormir
los obreros.
En
la calle del Pez, en una tienda de confecciones, se leía en el escaparate:
TRAJES DE PUNTO
PARA NIÑOS DE
ALGODÓN
Claro
que en esto faltaba otro punto de género, o una coma, que quizá se había
borrado.
Otros
letreros fáciles de entender que recuerdo [,] tenían gracia por su expresión y
por su laconismo. En las Rondas, en una
carpintería pequeña, se leía hace años:
SEACEN CAJAS
PARA ATAHVD
BUENAS
En
esto de las cajas para ataúd buenas parece que debía ser el propio interesado
el que debía decir a posteriori si
eran buenas o no, cómodas o incómodas.
En
la calle antigua de Tudescos, en una Casa grande, desastrada y profunda, al
lado de un salón de peinar señoras, decía:
AQUI BIBEUN
COLCHON
HERO A DESTAJO
y en la calle
de la Flor:
ELCHE
ALQUILA CARROS
Pero
no era Elche, la ciudad, sino el Che el
que alquilaba los carros.
En
la calle de las Velas, en un portal, se leía:
SE VENDEN
GALAPAGOS
Y OTROS
ANIMALES
DOMESTICOS
También
era curioso el anuncio de una barbería de barrios bajos:
SE OFRECE
COMADRON Y
SANGUIJUELAS
En
los atrios de las iglesias había siempre letreros extraños. Sobre un cepillo, en el zaguán de un
convento, se leía:
AQUI SE ECH
ALA LIMO
SNA PALUMB
RAESTE DIBINO
SEÑOR
y en una pared:
POR AQUI SE
PIDEN LOS SANOS
SACRAMENTOS
En la calle de
la Luna, hace cerca de medio siglo, todavía quedaba un memorialista, con este
anuncio escrito en una tela amarillenta por el tiempo:
ESCRIBIENTE
MEMORIALISTA
SE ESCRIBEN
CARTAS
A PRECIOS
MODICOS
Y SE ENVIAN
GRATIS
A SU DESTINO
Había también
en Madrid y debe de haber todavía, rótulos de muestras de significación
oscura. Así, por ejemplo, en la calle de
Cedaceros, El Sol sale para todos; en
la de Relatores, La Aurora trata de maderas; en la de Hortaleza,
El Colmillo del Elefante, en la de
Mesón de Paredes, en una barbería, La
Puerta del Sol por dentro; en la calle del Arenal, La Tormentaria, y en la de la Montera, A los Cien Mil Brillantes.
Igualmente
enigmáticos eran esos rótulos que no tenían más que un apellido triunfante:
Gómez, Sánchez, García, o un nombre de flor o de región: La Dalia, La
Pasionaria, La Margarita, El Andorrano, La Asturiana, etc.
Había,
y hay, otros aún más enigmáticos, como esos en que se lee: "García, Por
mayor y menor." Parece que a García lo van a vender en bloque y a trozos.
Cada
oficio tenía su manera de anunciarse.
Los pirotécnicos son de los más lacónicos en sus muestras. No ponen en ellas más que el nombre y el
oficio: "Sánchez. Pirotécnico." En cambio, los zapateros son fantasiosos. En una zapatería de la calle Mayor y en otra
del Rastro habían pintado un león desgarrando una bota. En la leyenda decía:
"La romperás, pero no la descoserás."
Más
gracia que en el interior de la ciudad tenían los rótulos en las afueras y en
los pueblos próximos a Madrid.
En
las Ventas, no sé si seguirá la frase cínica que se leía en un merendero hace
tiempo:
MEJOR SE ESTÁ
EN ESTE
QUE EN EL ESTE
En
las posadas y mesones solía haber letreros puestos con malicia. En un ángulo de la. pared se leía:
VINO DE VALDE
y en la otra
pared de la esquina:
PEÑAS
Era
también muy frecuente la frase, que luego ha terminado por emplearse para
desentenderse de algo:
A LA VUELTA LO VENDEN TINTO
El letrero clásico de los
merenderos era:
SE GUISAN
CALLOS Y CARACOLES
En
unos lados se le quitaba la u a la palabra guisar, quizá considerándola
innecesaria en una buena cocina, y en otros se ponían los callos con y griega,
quizá para que estuvieran más clásicos.
En
las calles de Bravo Murillo y de Segovia, en algunas casquerías, decía:
SE VENDEN
IDIOMAS Y TALENTOS
lo que quería
decir que se vendían lenguas y sesos.
En
una excursión que he hecho últimamente siguiendo los pasos del general Gómez,
por el Norte y por el Sur, he encontrado rastros de los rótulos antiguos que
admiraba uno de chico. En algún
Ayuntamiento he leído:
CASACON
SISTORIAL
y en dos o tres
tabernas míseras he visto:
OI NO SE FIA
AQUI, MAÑANA SI
y en las tahonas:
SE CUEZE EL PAN Y LO QUE BENGA
En
Sigüenza, hace treinta años, comimos en una posada, a cuya puerta decía:
AQUI SE GISA DE
COMERA
LA PERFEZION
En Béjar, en una taberna, se anunciaba:
DESPACHO DE
VINO POR
EL PROPIO
FURIBIS
En
Guadalajara. en el paseo de la Concordia, en una taberna o bar,
se lee este
letrero sentencioso:
LA ÚNICA HORA
PARA TOMARLA
PARA VIVIR HAY
QUE BEBER
PARA BEBER HAY
QUE PAGAR
En
una tienda de los Cuatro Caminos decía así:
AQUÍ FABRICAMOS
TODO LO QUE VENDEMOS:
SALCHICHÓN DE
VICH, MANTECA ASTURIANA,
BUTIFARRA
CATALANA, JAMÓN SERRANO
Y CHORIZOS DE
SALAMANCA
En
un pueblo de la provincia de Albacete vi, no hace mucho, una casa grande,
vieja, que me sorprendió por lo que sintetizaban los letreros antiguos y
modernos.
Además
de los vivas y los mueras a las letras del alfabeto, mostraba una alegoría,
pintada, del Primero de Mayo, en verde.
En
una de las fachadas, sobre una puerta, ponía:
ORNO EN LA
TRASERA
En
otra puerta más lejana:
ORNO DE
BISCOCHOS
Y
OTRAS COSAS
GUENAS
En
la fachada principal, sobre el portal:
BINO TINTO I BLANCO DELA M
ANCHA POR MAIOR I
MENOR
Enfrente, para
completar lo pintoresco en la muestra de una taberna, decía:
SE BENDEN
VEVIDAS
Y
SORUETES
Como hombre un
poco intoxicado por el costumbrismo, sentí, al leer estos letreros, una ínfima satisfacción;
los copié, y los transcribo aquí para satisfacción de los papanatas.
Don Gonzalo
Manso de Zúñiga me manda algunos letreros vistos por él, que tienen gracia,
como contribución a la epigrafía callejera:
A la salida de
Haro, por la carretera de Zarratón, hay una serie de
postes de energía eléctrica con la siguiente advertencia:
NO TOCAR PENA
DE MUERTE
Hace años vi en
el escaparate de una taberna de Nájera una tortilla
como de cuatro huevos, con un letrero clavado que decía:
VENDIDA
Había en Estella hace pocos años un fabricante de sombreros que
tenía puesto el siguiente cartel sobre la puerta:
FAUSTINOZUBIETAFA
BRICANTEDESOMBREROSFI
NOSDECASTORES
TELLA
También
en Estella podía verse, a la puerta de una
peluquería, el siguiente anuncio reclamo:
SAFEITA Y CORTA
EL PELO
QUE PAICE
MENTIRA
En
Vitoria vi el alto pasado, en una barraca, un semifaquir
que se anunciaba con este desconcertante cartel:
EL AUTÉNTICO
MUSULMÁN
En
Santo Domingo de la Calzada hay un salón de baile que ostenta este versallesco
nombre:
EL
TETON
En
Haro, ciudad que está en constante pugna con Logroño, se sacó en los toros un
monumental letrero que decía:
LOS DE HARO
SALUDAN A LOS FORASTEROS,
MENOS A LOS DE
LOGRONO
En
Baracaldo, cerca de Llodio, hay una taberna en la carretera,
que invita a entrar con este cartel:
NO DES UN PASO
[1] En su novela Vitrina pintoresca, t. VIII de §us 0. C., edit. Biblioteca Nueva, Madrid, págs. 808-12. Los materiales más interesantes que conocemos en esta área son los de JOSÉ M. IRIBARREN: Rótulos, muestras y carteles, en Batiburrillo navarro (Pamplona), 42-45: Epigrafía callejera, en Retablo de curiosidades (Pamplona), 43-50; no hemos reproducido ninguno de ellos por razón de espacio y por cuanto se trata, simplemente, de llamar la atención sobre esta zona y cualquier texto sirve al propósito; podría, sin duda, hacerse una magna enciclopedia con materiales de este tipo (de España o de todo el mundo hispánico). Otros: Jorge Luis BORGES, Las inscripciones de los carros, en El lenguaje de Buenos Aires, Emecé, Buenos Aires, 11968; JOSÉ MONTERO ALONSO, ortografía por cuenta propia, en el diario Madrid, (22 de septiembre de 1970). Sin duda, el material más vivo y actual se halla en la sección Celtiberia show de Luis CARANDELL, en el semanario madrileño “Triunfo”; véanse, por ejemplo, los números 437-38 (octubre de 1970); del 432 (12 de septiembre de 1970), reproducimos Rótulos de coches: «La variedad de los rótulos e inscripciones que pueden verse en el cristal trasero de los automóviles que circulan por las calles de nuestras ciudades es realmente extraordinaria y daría pie para hacer un pequeño estudio sociológico. Muchos de los carteles, por no decir la mayoría, cantan glorias de la región, pueblo o ciudad de la que el dueño del coche es oriundo: De Madrid, al cielo, Asturias, que guapa yes, o Y Salamanca, qué. Los hay también que responden a la inagotable vena del humor español, humor siempre desgarrado: Soy ligón de profesión [algo así como 'mujeriego': lo aclaramos para los lectores no españoles], No me toques el pito, que me irrito, o bien: Y yo en la tuya. Otros son declaraciones de principios, como éste que alguien vio en Palma de Mallorca: La virginidad produce el cáncer. No faltan tampoco afirmaciones hechas en serio, como ésta, preventiva, que vi el otro día en Madrid: En caso de accidente, no deseamos auxilios espirituales. (véase el libro de A. JIMÉNEZ sobre Méjico). En Nuevo Diario (Madrid, 2 de diciembre de 1970), aparece fotografiada una gasolinera con un cartel luminoso, que contiene los siuientes “versos”: “Gasolina ha de echar, si no se quiere parar”; “Si se dirige a Albacete, ponga a su motor aceite”; “Si se embarca a la Argentina, cargue aquí gasolina”; “Si va a Guadalupe, eche gasolina súper”; “Si es para Alcoy, reposte gas-oil”; la gasolinera en cuestión se halla junto al viaducto romano de la calzada Lérida-Zaragoza; el dueño y ¿”poeta”?, don Leoncio Pizarroso.
[2] Copiemos ahora este maravilloso ejemplo de GALDÓS (en Fortunata y Jacinta, cap. IX de la primera parte): No se premite tender rropa y ni clabar clabos, decía en una pared, y don José exclamó: —¡Vaya una barbaridad...! ¡Ignorantes...! ¡Emplear dos conjunciones copulativas! Pero pedazo de animales, ¿no veis que la primera, naturalmente, junta las voces o cláusulas en concepto negativo..." ¡Y que no tenga que comer un hombre que podría enseñar la Gramática a todo Madrid y corregir estos delitos del lenguaje...! ¿Por qué no me había de dar el Gobierno, vamos a ver, por qué no me había de dar el encargo, mediante proporcionales emolumentos, de vigilar los rótulos...? ¡Zoquetes, qué multa os pondría....! Pues también tú estás bueno: se alqilan qartos... Muy bien, señor mío. ¿Le gustan a usted tanto las úes que se las come con arroz? ¡Ah! Si el Gobierno me nombrara ortógrafo de la vía pública, ya verías... Vamos, otro que tal: Se proive... Se prohíbe rebuznar, digo yo”. El mismo GALDÓS (El audaz, XVIII-III) trae la siguiente carta: “Mi muy querido y reverenciado señor don Pedro Regalado: Ban ya 3 días que usted salió de aquí y lla nos parece que se a hido per sécula culorum. Qué SolEdad tan Grande! Sin sus consegos espirituales me parece queme falta la Mitaz del Halma, pues usted Me con suela de todas mis penas. No dego de pensar si le sucedera halgo malo, y Si nos olvidara en esa, por Que el demonio no se duerme. Por fin he degado ir a Engracia a Arangued, con las de Sanaguja, que la mandaron a Vuscar. Ya esta mas Consolada de sus Melancolías, y Dios y su Santa madre permiten que olbide a Aquel pelafustran, que tanto nos izo rrabiar. No hay más Nobedaz por esta su casa, sino que lespera con a Fan su desconsolada higa espiritual, que le reberencia” (Bernalda Quiñones). Véase, de Francisco CANDEL (Treinta mil pesetas por un hombre, Alfaguara, Madrid.Barcelona, 1969, págs. 143-45), Carta de Alemania.
[3] Otros textos: José M.a IRIBARREN, Cajón de sastre [letreros, coplas de ciego y crimen, etc.], en Burlas y chanzas (Pamplona, 1970, 226-44); Un rato a pésames, en Ramillete español (Pamplona, 1965). En La Estafeta Literaria, sin firma, ilustrados todos: Literatura a granel, La jerga popular, El vermouth: ¿solo o con hache? [castellanizado: vermú]= 391; Hospitalidad y analfabetismo= 396; Sociedad de consumo= 425. De Álvaro de LAIGLESIA: Las tiendas y sus nombres, en La gallina…