ANFIBOLOGÍAS
El DRAE define la anfibología como “doble sentido,
vacío de la palabra, cláusula, o manera de hablar, a la que puede darse más de
una interpretación”. El empleo de estas cláusulas es muchas veces intencionado
con el fin de que la frase transporte desde el punto de vista normal dos
significados, el que el hablante se reserva y el que desea que interprete el
oyente sin que pueda acusársele posteriormente de haber mentido. Esto suele
conseguirse mediante una cuidadosa elección de las palabras o incluso de los
tonos de voz.
Pero en otras ocasiones la anfibología procede de la
propia incapacidad del lenguaje para transmitir el matiz adecuado. Veamos
algunos ejemplos:
Anfibologías interidiomáticas
En muchas ocasiones una palabra en un idioma se escribe
exactamente igual que otra en otro, aunque con significados distintos. Han
llegado a confeccionarse “diccionarios interidiomáticos”
bastante largos.
Mariano Nieto señalaba las siguientes palabras
hispano-japonesas:
|
La palabra española |
significa en japonés |
|
vaca casa almacén tomaré uso manco |
tonto paraguas no hay ¡alto! mentira coño |
Pero el verdadero interés se da cuando el mismo texto
puede ser leído en dos idiomas distintos, con significados también distintos.
El ejemplo más clásico es:
I Vitelli
dei romani sono belli (Ve, Vitelio,
al sonido del dios de la guerra romano), latín.
I vitelli
dei romani sono belli (Los carneros de los romanos son
bellos), italiano.
El dulce lamentar de los
pastores
El dulce lamen tarde los
pastores
También los hay interidiomáticos:
Nun
came desnude to mass
(La monja vino desnuda a misa), inglés.
Nunca me desnude, Tomás.
(Roy Vasquez,
USA)
Cerca de mi casa había un conjunto inmobiliario con el
título catalán “Les heures” (las yedras). Algunos lo
tomaban por francés (“las horas’).
También cerca un rótulo de tráfico proclama:

Por allí no se va a la capital del Reino Unido, sino a
la calle Londres.
Homofonías
Una jove
veu l’amenaça (Una joven ve la amenaza), catalán.
Una jove
veu l’amenaça (Una joven voz lo amenaza), catalán.
En este caso no hay que hablar de homofonía, sino de
ambigüedad por homografismo. En la primera frase, la e de veu es abierta (/è/), mientras que en la segunda es
cerrada (/é/). En catalán ambos
fonemas son representados por el mismo signo.
Una vella
llança l’alarma (Una vieja lanza lo alarma), catalán.
Una vella
llança l’alarma (Una vieja lanza la alarma), catalán.
(Joan Mascaró, atr.)
Aquí en cambio hay homofonía completa.
Qualsevol
caçador viu la caça
(Cualquier cazador vive la caza), catalán.
Qualsevol
caçador viu la caça
(Cualquier cazador vivo la caza), catalán.
(Jaume Macià)
En castellano vale la traducción de la segunda: Una vieja lanza la alarma (una vieja
lanza (emite) la alarma; una vieja lanza (arma) la alarma (a ella)).
Las homofonías han tenido utilidades tan inesperadas
como permitir burlar la censura. En los años franquistas, un conjunto musical
cantaba en catalán:
Jo els cullo nets
els cullo nets, tots els papers…
Jo
recullo nassos,
recullo
nassos de cartró…
(Yo los recojo limpios
los recojo limpios, todos los papeles…
Yo recojo narices,
recojo narices de cartón…)
El texto, sin mucho sentido, pasó fácilmente la
censura en su versión castellana. Pero el caso es que fonéticamente sonaba
igual que:
Jo
els collonets…
Jo,
recollonassos…
(Yo, los cojoncillos…
Yo, recojonazos…)
Macarronicadas
Algunas lenguas poseen la flexibilidad fonética
suficiente para simular con ellas el sonido de tras. Veamos estas frases
catalanas que sugieren otras en otros idiomas:
Griego: Auguris d’astròleg
que espeternega, mossades
de la camàndula que trina i trona (Augurios de
astrólogo que patalea, mordisco de charlatán sin sentido).
Chino: Com que tinc tanta sang, a les cinc tinc son (como soy tan sanguíneo, a las cinco tengo
sueño).
Alemán: L’elàstic
fluix i esfilarçat fa fugir de fàstic (El tirante
flojo y deshilachado hace huir de asco).
Francés: Bon jornal fa de bon suar (Un buen jornal
merece ser sudado).
Italiano: Qui bé dini i s’atipi, qualsevulgui l’ensarroni (A quien bien coma y se sacie,
cualquiera le engañe).
Inglés: Mai no en deu d’haver-hi hagut de tinta en aquest got (Nunca debe de
haber habido tinta en este vaso).
Latín: Quan els nuvis van a Gràcia en òmnibus gratis, l’avi sua (Cuando los novios van a Gracia en ómnibus gratis,
el abuelo suda).
Ruso: D’un buf va quedar pitof (De un
soplo quedó embriagado).
Robert L. Birch hizo llegar
algunas muestras de todo un libro dedicado a homofonías francobritánicas: Mots d’heures: gousses,
rames (en francés, “Palabras de horas, legumbres,
rodrigones”). Homófono con el inglés Mother Goose Rhymes (“Rimas de la
madre gansa”).
Una muestra:
Chacun Gille (1)
Houer ne taupe de hile (2)
Tôt-fait, j’appelle au boiteur (3)
Chaque fêle dans un broc, (4)
est-ce crosne? (5)
Un Gille qu’aime tant berline à
fêtard. (6)
(1) Gille is a
stock character in medieval play, usually a fool or country bumpkin.
(2) While
hoeing he uncovers a mole and part of a seed.
(3) Quickly
finished, I call to the limping man that.
(4) Every
pitcher has a crack in it. If a philosophy or moral is intended, it is very
obscure…
(5) “Is
it a Chinese cabbage?” It is to be assumed that he refers to the seed he found.
(6) At any rate he loves a life of
pleasure and a carriage.
Spoonerisms
El más célebre:
Three
cheers for the dear old Queen (tres hurras
para la querida anciana reina) se convirtió en Three cheers for the
queer old dean (el decano, viejo,
excéntrico).
No es lo mismo…
Los chistes del género “No es lo mismo…” gozaron de
gran popularidad en los años 40 y 50. Veamos algunas divertidas muestras:
No es lo mismo:
La epístola de San Pablo que Pablo Sam
y su pistola.
Comprarse un traje negro que verse negro para
comprarse un traje.
Un toro de Concha Sierra que… Cierra, Concha, que
viene un toro.
Un viaje de gorra que una gorra de viaje.
JMAiO