ESTUDIO COMBINATORIO

DE LOS NUDOS DE CORBATA

 

Cuadro de texto:  La revista Nature publicó en su número 398 (04.03.99) un exhaustivo trabajo de los físicos Thomas M. Fink, de Nueva York, y Yong Mao, de Zhejoiang (China) sobre la clasificación científica de los nudos de las corbatas. Su análisis es tan simple como ingenioso.

Consideremos una corbata con el nudo ya hecho. Las tiras visibles dividen el plano en tres partes, que llamaremos C, I, D, iniciales de Centro, Izquierda y Derecha respectivamente.

Cuadro de texto:  Cualquier movimiento de los que se imprimen a la pala de la corbata al hacer el nudo consiste en la introducción de ésta por una de estas zonas, ya hacia dentro (movimientos C, I, D) o hacia fuera (movimientos C’, I’, D’). El movimiento final consiste en la introducción de la pala por el nudo ya hecho.

Obsérvese por tanto que cualquier movimiento de la corbata consta de una secuencia de estas letras. Por ejemplo:

 

§         Nudo italiano: DI’DC’

§         Nudo Windsor: DC’DI’CD’IC’

§         Nudo Medio Windsor: DI’CI’DC’

§         Nudo Shelby: D’CD’IC’

 

Cuadro de texto:  El primer movimiento es siempre hacia la derecha (D o D’, en ese segundo caso la corbata debe ser puesta con la costura hacia delante y en el primer movimiento la pala pasa por debajo de la cola), y el penúltimo hacia el centro saliendo (C’). A él sigue siempre el movimiento de ensarte del nudo, del que prescindiremos a veces por comodidad. Es fácil también deducir que cuando el número de movimientos es par, el primer movimiento es de entrada, y el último de salida. Es decir, que puede representarse esquemáticamente el nudo mediante una permutación de las letras, con o sin tilde, según las siguientes reglas:

 

§         La primera letra es siempre D o D’.

§         Las tildes se alternan.

§         Una letra es siempre distinta a la siguiente y a la anterior.

§         La última letra es la C’.

 

Observemos que, para cumplir con la regla anterior, la primera letra tendrá tilde si existe un número impar de ellas, y no en caso contrario. Por ello, simplificando más todavía, podemos suprimir las tildes, pues fácilmente se deducen de la fórmula.

Fink y Mao calculan el número total de movimientos mediante el análisis de una malla triangular. Creemos que es más sencillo estudiarlas mediante permutaciones. En efecto, sea n el número total de movimientos. El primero es siempre D (tildes aparte), y a partir de ahí hay siempre dos posibilidades para el siguiente movimiento, aunque el último deberá ser C (también sin tilde).

Por simetría, una tercera parte de los movimientos terminarían en C, por lo que fácilmente se halla la fórmula que da el número de nudos N en función del número de movimientos n:

 

 

La siguiente tabla da el número total de nudos en función del número de movimientos m, así como el número total. No se obtienen verdaderos nudos hasta m ≥ 4, por lo que los números que a continuación ofrecemos son ligeramente distintos de los de Fink y Mao.

 

m

N(m)

SN(m)

3

1

1

4

3

4

5

5

9

6

11

20

7

21

41

8

43

84

9

85

169

10

171

340

11

341

681

12

683

1364

13

1365

2729

14

2731

5460

15

5461

10921

 

Los propios Fink y Mao limitan su estudio a m ≤ 8, razonando que los valores suponen nudos tan gruesos que difícilmente pueden ser considerados estéticos. De acuerdo con dicho método, pueden definirse los siguientes nudos de corbata:

 

n=4

n=8

               n=9

               n=9

DCDC

DCDCDCDC

DCDCDCDIC

DIDCDCIDC

DCIC

DCDCDCIC

DCDCDCIDC

DIDCDIDIC

DIDC

DCDCDIDC

DCDCDIDIC

DIDCDICDC

n=5

DCDCIDIC

DCDCDICDC

DIDCDICIC

DCDIC

DCDCICDC

DCDCDICIC

DIDCIDCDC

DCIDC

DCDCICIC

DCDCIDCDC

DIDCIDCIC

DIDIC

DCDIDCDC

DCDCIDCIC

DIDCIDIDC

DICDC

DCDIDCIC

DCDCIDIDC

DIDCICDIC

DICIC

DCDIDIDC

DCDCICDIC

DIDCICIDC

n=6

DCDICDIC

DCDCICIDC

DIDIDCDIC

DCDCDC

DCDICIDC

DCDIDCDIC

DIDIDCIDC

DCDCIC

DCIDCDIC

DCDIDCIDC

DIDIDIDIC

DCDIDC

DCIDCIDC

DCDIDIDIC

DIDIDICDC

DCIDIC

DCIDIDIC

DCDIDICDC

DIDIDICIC

DCICDC

DCIDICDC

DCDIDICIC

DIDICDCDC

DCICIC

DCIDICIC

DCDICDCDC

DIDICDCIC

DIDCDC

DCICDCDC

DCDICDCIC

DIDICDIDC

DIDCIC

DCICDCIC

DCDICDIDC

DIDICIDIC

DIDIDC

DCICDIDC

DCDICIDIC

DIDICICDC

DICDIC

DCICIDIC

DCDICICDC

DIDICICIC

DICIDC

DCICICDC

DCDICICIC

DICDCDCDC

n=7

DCICICIC

DCIDCDCDC

DICDCDCIC

DCDCDIC

DIDCDCDC

DCIDCDCIC

DICDCDIDC

DCDCIDC

DIDCDCIC

DCIDCDIDC

DICDCIDIC

DCDIDIC

DIDCDIDC

DCIDCIDIC

DICDCICDC

DCDICDC

DIDCIDIC

DCIDCICDC

DICDCICIC

DCDICIC

DIDCICDC

DCIDCICIC

DICDIDCDC

DCIDCDC

DIDCICIC

DCIDIDCDC

DICDIDCIC

DCIDCIC

DIDIDCDC

DCIDIDCIC

DICDIDIDC

DCIDIDC

DIDIDCIC

DCIDIDIDC

DICDICDIC

DCICDIC

DIDIDIDC

DCIDICDIC

DICDICIDC

DCICIDC

DIDICDIC

DCIDICIDC

DICIDCDIC

DIDCDIC

DIDICIDC

DCICDCDIC

DICIDCIDC

DIDCIDC

DICDCDIC

DCICDCIDC

DICIDIDIC

DIDIDIC

DICDCIDC

DCICDIDIC

DICIDICDC

DIDICDC

DICDIDIC

DCICDICDC

DICIDICIC

DIDICIC

DICDICDC

DCICDICIC

DICICDCDC

DICDCDC

DICDICIC

DCICIDCDC

DICICDCIC

DICDCIC

DICIDCDC

DCICIDCIC

DICICDIDC

DICDIDC

DICIDCIC

DCICIDIDC

DICICIDIC

DICIDIC

DICIDIDC

DCICICDIC

DICICICDC

DICICDC

DICICDIC

DCICICIDC

DICICICIC

DICICIC

DICICIDC

DIDCDCDIC

 

 

 

Los autores del análisis establecen además el “coeficiente de esbeltez”, o cociente entre el número de movimientos laterales (I o D) y el total. Sólo los valores de este coeficiente entre 0,25 y 0,50 proporcionan nudos proporcionados.

Los mismos Fink y Mao aplican patrones que consideramos muy discutibles sobre la estética de los nudos, considerando los simétricos como los mejores. Discrepamos rotundamente de esta afirmación.

 

                                                                                                JMAiO, dic 99