La corbata se queda para la galería

El ministro de Industria desató la polémica al acudir al Congreso sin corbata, pero la moda de vestir informal se impone por comodidad, ahorro y ecologismo.
Ya sea por comodidad, por ahorro energético o por responsabilidad medioambiental, cada vez son más las empresas y administraciones públicas españolas que destierran de sus sedes el traje y la corbata, especialmente en verano.
El último ejemplo lo dio el pasado miércoles el ministro de Industria,
Miguel Sebastián, cuando compareció en el Pleno del Congreso de los Diputados
descorbatado. Bono le hizo llegar una a través de un ujier, pero él la rechazó. Quería
dar ejemplo.
En su Ministerio, el aire acondicionado se mantiene en los meses de verano a
24 grados con el fin de ahorrar luz y se recomienda a todos los trabajadores el
uso de vestimenta informal. Polémicas aparte, el ‘friday casual’ (vestir
informal los viernes) o dejar la manga larga es ya tendencia.
El ministro de Trabajo e Inmigración, Celestino Corbacho, anunció ayer que la semana que viene ‘colgaría’ la corbata para solidarizarse con Sebastián, pero se lo pensó mejor y se deshizo de ella en ese mismo instante. Sebastián señaló ayer que la corbata que le regaló el presidente del Congreso, José Bono, el miércoles, se la pondría en octubre.
Se gana en comodidad y se consume menos aire acondicionado. En administraciones como la Junta de Castilla-La Mancha o el Ayuntamiento de Málaga donde, salvo en caso de que el protocolo lo exija, los trabajadores no estarán obligados a llevar corbata o chaqueta. Se suben al carro del ahorro energético, al igual que Miguel Sebastián. "Yo sólo me pongo la corbata cuando tengo que asistir a jucio", asegura Antonio Sánchez, abogado de Murcia.

El episodio protagonizado por el ministro Sebastián no es protocolariamente aceptable, según explicó ayer a Qué! un portavoz de la Asociación Española de Protocolo. “Representa a una alta institución del Estado y hay normas sobre la vestimenta que se deben cumplir”, dijo.
Si trabajas de cara al público, mejor la formalidad. Desde la consultora de Recursos Humanos Exeller Search & Coach, señalaron ayer a Qué! que la moda de vestir informalmente está ganando adeptos, “pero se hace más por comodidad que por ahorro”. Pero en trabajos de cara al público, sigue primando la formalidad.
Ni siquiera el ejemplo de Bill Gates –raras veces usa corbata- ha convencido a los empresarios españoles. Fuentes de la CEOE explicaron ayer a Qué! que el traje y la corbata siguen presentes en sus reuniones. “Solo cambia el tejido según la época”, añadieron.

Como casi todo, la moda de vestir informal en verano o los viernes (’casual friday’) la hemos importado de EEUU. El llamado ‘business casual’, nacido de la mano de Internet para motivar a la plantilla, se ha implantado en España a través de multinacionales como Compaq, 3M o Merril Lynch. El 37% de las empresas americanas permite vestir informalmente.
En 2005, el primer ministro nipón Junichiro Koizumi promovió una campaña con la que Japón ahorró 70 millones de kilovatios/hora de electricidad en los meses de verano. La fórmula: ir a trabajar vestidos informalmente. La española Acciona adoptó la medida el año pasado. Ahorró 72.000 kilovatios/hora y evitó la emisión de 27 toneladas de CO2. Repite.
El banquero Ángel Corcóstegui revolucionó en 2000
el tradicional mundo de la banca cuando se presentó ante la Prensa, sin corbata
ni chaqueta, para anunciar la compra del portal Patagon.com por parte del BSCH.
Su foto, en
camiseta, le convirtió en el paradigma del ejecutivo de la era Internet.
Diseñadores como Ailanto consideran que guardar el equilibrio entre el vestuario y la ocasión es clave para ir casual y a la vez no desentonar. “No es bueno pecar por exceso igual que no lo es pecar por defecto”, afirman. Para el diseñador Carlos Díez, una de las caras visibles del proyecto Triball, la corbata nunca desaparecerá.
“Lo que ocurre es que ha cambiado de código: antes se empleaba con trajes y tenía un significado más rígido y formal y ahora se usa de una forma más casual, sport e irreverente”, matiza. La diseñadora Alma Aguilar asegura que “ahora no se impone ni el casual ni la etiqueta. Hay más libertad para mostrar tu personalidad, pero hay unos mínimos...”.
Para acertar: básicos de calidad y complementos escogidos. Para algunos se convierte en un dilema En Estados Unidos se publican cientos de artículos con consejos para ‘solucionar’ el dilema de los viernes.
Cada vez son más las mujeres que se apuntan en España a la moda de llevar corbata, una prenda considerada hasta hace poco eminentemente masculina.

Algunas empresas americanas han visto como sus empleados han llevado el concepto de informal hasta sus últimas consecuencias: les han dado ‘un toque’ por llevar vaqueros rotos.
Muchos empleados masculinos se sienten incómodos a la hora de elegir vestuario informal. Los llamados chinos, solucionan la ‘papeleta’.
Beatriz Menéndez / Redacción, Qué, Barcelona, 04.07.08