Poesía culera moderna

 

La voz del ojo, que llamamos pedo,

(ruiseñor de los putos), detenida,

da muerte a la salud más presumida,

y el propio Preste Juan le tiene miedo.

 

Mas pronunciada con el labio acedo

y con pujo sonoro despedida,

con pullas y con risa da la vida,

y con puf y con asco, siendo quedo.

 

Cágome en el blasón de los monarcas

que se precian, cercados de tudescos,

de dar vida y dispensar las Parcas.

 

Pues en tribunal de los greguescos

con aflojar y comprimir las arcas,

cualquier culo lo hace con dos cuescos.

 

Quevedo