¿Y LOS LIGUEROS PARA CABALLEROS, QUÉ?

 

Casi totalmente olvidada está hoy esa prenda, bien usual hasta hace medio siglo. Obviamente un calco del liguero femenino, se ceñía bajo la rodilla aprovechando el saliente de la pantorrilla. Un anuncio en La Vanguardia, en 1917, proclamaba:

 

Nueva liga Alaska. A doble sujetador. Patente 60.796. No nos crea, cuando afirmamos es la única solución práctica de la liga de caballero. Quiera convencerse prácticamente, y a su primera prueba, admitirá el hecho jndiscutible de su superioridad. Venta al mayor, La Manufacturera Alaska SA, Hospital 51, 1º, Barcelona.

 

El gráfico adjunto produce hoy sonrisa a quienes olvidan que en un tiempo de exhibición de calcetines pudo ser tan importante la falta de arrugas en éstos como lo es hoy lo mismo para las mujeres.

 

 

 

                                                                       JMAiO, ene 2003