SOBRE LOS REYES GODOS

 

La generación actual se ve libre de estudiar la absurda lista de los treinta y tres reyes godos, que antiguamente nos embutían sin piedad en la escuela. ¡Oh, muchachos de fines de milenio, no os quejéis de nada sean cuáles fueren vuestras otras desventuras!

Nada mejor, en la Facultad de Ciencias Inútiles, que revisar hoy esta absurda lista, para pasmo y tremor de sus miembros. Estos reyes, muchos de los cuales no pisaron jamás España, eran:

 

Ataúlfo                      410-415

Sigerico                     415

Walia                        ?

Teodoredo                420-451

Turismundo               451-451

Teodorico                 453-467

Eurico                       467-485

Alarico                      485-507

Gesaleico                  507-511

Amalarico                 511-531

Teudis                       531-548 (Primero en residir en España)

Teudisclo       548-549             

Agila                         549-554

Atanagildo                 554-567

Liuva I                      567-568

Leovigildo                 568-586

Recaredo I                586-601 (Primer rey católico)

Liuva II                     601-603

Witerico                    603-609

Gundemaro               609-612

Sisebuto                    612-620

Recaredo II               621

Suintila                      621-631

Sisenando                 631-636

Chintila                      636-640

Tulga                         640-642

Chindasvinto             642-649

Recesvinto                649-672

Wamba                     672-680

Ervigio                      680-686

Egica                         687-701

Witiza o Acosta         701-809

Rodrigo                     709-711

 

¡Cuántos artificios tuvieron que idear nuestros torturados estudiantes para retener esta ristra! Vaya desde aquí nuestro homenaje a esos pobres niños desvalidos. Y recordemos alguna de sus creaciones:

 

Ataúlfo, Sigerico, Walia

T, T, T-ico,

ico, ico, ico,

Teudis, Teudis,

A, A,

L, L,

Un "Primero" y un "Segundo",

Witerico, Gundemaro, Sisebuto,

Otro "Segundo",

S, S,

Ch, T, Ch-into,

into,

W, E, E, W,

Rodrigo.

 

O esta macarrónica poesía:

 

Ataúlfo en Barcelona:

¡los godos aquí ya están!

Su amor por Gala Placidia

mala suerte le traerá.

Pero el que a hierro mata

también así morirá,

conque el traidor Sigerico

siete días durará.

Walia, gloria. Teodoredo,

a Atila derrotará.

Turismundo, Teodorico

ajenos a España están,

en su corte tolosana,

pero Eurico a Iberia va.

Alarico, anticatólico,

vida en lucha perderá.

Su bastardo Gesaleico

así le sucederá.

Amalarico, otra lucha

pierde, y le asesinarán.

Teudis a Barcelona

la corte trasladará,

mas el lascivo Teudisclo

también de él se librará.

Agila... ¡otro enemigo

de los católicos va!

Vida pierde. Atanagildo

después le sucederá

tras un famoso interregno

de cinco meses. Y ya

Liuva primo, discutido

con el trono no podrá,

y a su hermano Recaredo

dolido lo cederá.

Este fanático arriano

de nadie tiene piedad,

ni tan siquiera de su hijo

que, cruel, ejecutará.

Pero otro hijo, Recaredo

catolicismo traerá.

Otro hijo, Liuva II

al puñal sucumbirá.

Witerico, gran apóstata

por Toledo a rastras va.

Gundemaro y sus concilios,

para su trono afirmar.

Sisebuto, intolerante

contra los judíos va,

el Imperio los ayuda

y en España afincará.

Tras Recaredo el efímero

Suintila al fin echará

los de Bizancio. Y Chintila

decreto renovará:

¡expulsión contra judíos!

¡Y esta vez va de verdad!

Tulga, bondadoso y débil,

depuesto al fin se verá.

Chindasvinto, que es famoso

por su orden y severidad,

fenómeno entre los godos,

¡noventa años vivirá!

Recesvinto años difíciles

con sublevados tendrá.

Menos mal que por fin Wamba

enérgico triunfará,

pero tras la humillación

de Ervigio, dimitirá.

Este le sucede, abdica

en Egica, y el Islam

empieza una y otra vez

sus tentativas de entrar.

El reinado de Witiza,

oscuro fue y singular,

y el último rey, Rodrigo

en la Janda morirá,

con lo cual los visigodos

ya fuera de España están.

 

¿Os ha gustado? Pues tengo más, para cuando gustéis. Amenazados estáis.

 

 

Josep Maria Albaigès i Olivart

Barcelona, junio 1993