PALÍNDROMOS
NUMÉRICOS
Los palíndromos numéricos, o
capicúas por antonomasia en castellano (palabra procedente del catalán cap-i-cua,
"cabeza y cola"), suelen merecer poca atención por parte de los
aficionados a la Lingüística Recreativa. Sin embargo tienen interesantes
propiedades, que resulta incitante explorar.
La primera es su
distribución o "densidad" respecto de los números comunes, que
disminuye rápidamente al crecer éstos, como conoce muy bien cualquier
coleccionista de capicúas, que sabe la dificultad de hallar ejemplares de los
de muchas cifras. Un 10 % de los números de 2 ó 3 cifras son capicúas, pero
esta proporción baja al 1 % para los de 4 ó 5 cifras, al 0,1 % para los de 6 ó
7... Es decir, una ley exponencial, similar a la que regula los números primos.
Pero parece que el conjunto de los primos palindrómicos
es indefinido. En todo caso, el mayor de los conocidos es bastante grande:
1014873014871
Donde 01487 significa
1487 ceros seguidos. El número tiene 2977 cifras.
¿Existe relación entre ambos
conjuntos? Claro es que un número primo y palindrómico debe tener un número
impar de cifras, pues los palíndromos pares son todos múltiplos de 11 (el
propio 11, primo, es la única excepción a esta regla). Se ha observado que
existen parejas de tales números que difieren sólo en la cifra central (el
ejemplo más obvio es 131, 151 y 181).
¿Es infinito el número de
tales parejas? Está por resolver la cuestión. En todo caso, la mayor conocida
es la formada por los números
104993055585550304991 y 104993055595550304991
Tampoco pueden existir
números primos "repes no unitarios", es
decir, formados por una única cifra distinta de 1, lo que sería el caso más
absoluto de palindromía. Efectivamente, es claro que 7777777, por ejemplo, es
múltiplo de 7. Pero, ¿y si la cifra es 1? Éstos son los llamados "repunos", cuyo caso más claro es nuevamente 11. Pero
hay que esperar bastante hasta hallar un nuevo repuno
primo, ya que el si-guiente es
1.111111.111111.111111
Es decir, ¡diecinueve unos
seguidos! Otros son los formados con 23 unos y con 317 unos. No se conocen más,
por ahora, aunque es "casi seguro" que también lo es el formado por
1031 unos. La descomposición en factores primos de algunos repunos
es ciertamente chocante, como por ejemplo:
R(38)
= 11.111111.111111.111111.111111.111111.111111 =
=
11 ´
909090.909090.909091 ´
1.111111.111111.111111
R(39)
= 111.111111.111111.111111.111111.111111.111111 =
=
3 ´
37 ´
53 ´
79 ´
265371653 ´
900900.900900.990990.990991
Los capicúas aparecen en
todas las clases de números naturales. Existen infinitos palíndomos
que son cuadrados perfectos, así:
11²
= 121
22²
= 484
26²
= 676
836²
= 698896
También hallamos palíndromos
entre los cubos (22013 = 10.662.526.601), triangulares (55,66,171,
595...). El primero de ellos pertenece también a la serie de Fermat.
Describamos ahora una
curiosa operación. Si sumamos un número con su "reflejado numérico"
se obtiene a menudo un palíndromo. Así 241 + 142 = 383. En ocasiones hay que
reiterar el proceso:
967
+ 769 = 1736
1736
+ 6371 = 8107
8107
+ 7018 = 15125
15125
+ 52151 = 67276
¿Se llegará siempre así a un
palíndromo, partiendo de cualquier número? Esta conjetura permaneció abierta
muchos años y el advenimiento de las computadoras pareció por un momento que
iba a resolverla. Hacia 1960 existían 233 números enteros menores de 10.000 que
no se palindromizaban tras 100 pasos. La aplicación de los modernos ordenadores
los fue pulverizando gradualmente, pero quedan dos rebeldes, el 196 y el 879 (y
otros en que la operación converge desde aquéllos, como 295, 394, 493, 592,
689, 691, 788, 790, 887, 978, 986), que tras millones de pasos han rehusado capicuarse.
La pregunta continúa
pendiente, pero lo curioso es que en otros campos está ya dilucidada. Por
ejemplo, el número 10110 en base binaria jamás conduce a un palíndromo.
Josep M. Albaigès
Barcelona, agosto 1989
MÁS
SOBRE LA "SUMA PALINDROMIZADORA"
En [C-1] se habló de las
curiosas propiedades de la "suma palindromizadora" (en adelante, SP),
operación consistente en sumar a un numero dado su "reflejado
numérico". Por ejemplo, 431 + 134 = 564. La operación debe ser reiterada a
veces pero se acaba llegando casi siempre a un palíndromo. Según THE PENGUIN DICTIONARY OF CURIOUS AND
INTERESTING NUMBERS (David Wells, Penguin
Books, 1987) el único rebelde menor de 10.000 hallado
hasta el momento es 196, pero esta información se contradice con la del propio
libro, que cita también a 1675 con esta misma propiedad (en realidad, éste es
un "derivado" de 196, que aparece en la segunda iteración).
Por otra parte, por mi
cuenta he hallado otros números "rebeldes", también menores que
10.000, incluso que 1000. El primero, claro, es 691, el reflejado de 196.
También lo son 295, 394, 493, 592, 689, 788, 790, 887, 986, que conducen, como
196, al ya citado 1675 o a sus derivados.
Pero también resulta
"rebelde" 879 (y, claro, 978 y los derivados), que tras 2000
iteraciones no se palindromizan ni concurren con los
derivados de 196.
El problema central que se
plantea es: ¿Acaba cualquier número produciendo un palíndromo? En mi opinión,
la respuesta es negativa. Más aún, sólo por azar se dan tan pocos rebeldes
antes de 10000. El propio DICTIONARY cita que hasta 100.000, ya aparecen 5996
números rebeldes (no dice tras cuántos pasos).
Para poder empezar a
aproximarse al estudio del problema, analicemos el proceso de aumento que se
opera en un número tras someterlo a un paso de la SP. En el caso más extremo,
el de un número empezando y terminando 10000....99999, el resultado de la SP es
unas 11 veces el número de partida, mientras que en el caso opuesto
(9999...00001), el número aumenta sólo 1,1 veces.
Podría pensarse por ello
que, por término medio, la operación SP tiende a multiplicar el número N por un
valor aproximado a la media geométrica de dichos valores, pero no
es así. En las
tablas adjuntas se observa el resultado de la aplicación de 4000 iteraciones a
196, y de 2000 a 879. Vemos que el "factor de aumento" medio k parece
tender a un límite, por cierto sospechosamente próximo al número e. Quizá no
sea más que una coincidencia, pero el mismo valor, más aproximado todavía, se
repite para 879. Estudiada esta convergencia con algún detalle (v. las
gráficas), resultan chocantes las oscilaciones en torno al valor supuesto.
De todos modos, y a falta de
seguridad sobre ese punto, admitamos el resultado empírico de que cada proceso
SP multiplica el número por término medio por 2,65. Para que tras una SP haya palindromización, todas las cifras del número deben ser
inferiores a 5. Si la probabilidad de aparición de una cifra fuera uniforme, la
de que hubiera palindromización sería por tanto:
p = 2-m
Siendo m la
mitad por exceso del número de cifras c, o sea m = int
[(c+1)/2]. Admitiendo pues esta probabilidad, y que cada iteración aumenta por
término medio el número de cifras en log10(2,65)
= 0,42, será fácil construir un programa que nos proporcione las probabilidades
de palindromización. Éstos son sus resultados:
c p
2 0,9907
3 0,9335
4 0,8771
5 0,7245
6 0,6333
7 0,4675
8 0,3884
Estos resultados están lejos
de ser ajustados, pues para n=3, debería ser p = 0,987, ya que hemos visto que
13 números entre 100 y 999 no se palindromizan. Pero
el aire de los resultados es concluyente, y muestra que para pocas cifras la palindromización es casi segura, pues aunque la
probabilidad no alcanza unos grandes valores en cada paso, el número de éstos
es tan grande como queramos. Al crecer el número de cifras disminuye también p,
y por ello resulta lógico pensar que, partiendo de números de cifras elevados,
no se capicuará el número.
De hecho, construyendo un
programa de ordenador que realice los procesos anteriores, es fácil ver que, en
cuanto probamos con números de 6 ó más cifras, es muy frecuente no alcanzar la palindromización tras centenares de iteraciones. Y resulta
casi utópico pensar que ésta vaya a llegar con números de centenares o miles de
cifras, en los que sería una coincidencia milagrosa que todas fueran inferiores
a 5.
Claro que, ¿quién sabe...?
Josep M. Albaigès
Barcelona, julio 1989
EXPLICACIÓN DE LAS TABLAS
En la primera columna se sitúa el número de iteraciones SP, en la
segunda y tercera el número a que se ha llegado en notación científica (por
ejemplo, para N0 0 879 y 300 iteraciones, el número es 1,9506 x 10134), en la
cuarta el logaritmo de la relación entre este número y el de partida, y
finalmente en la quinta el factor equivalente, obtenido así:
k
= (N/N0)1/i