Malabares con las letras

el ambigrama permite dos lecturas de una misma palabra

Supongamos que su nombre es Manuela. Escríbalo en un papel. Ahora, gírelo 180 grados. ¿Qué lee? Cualquier cosa ilegible. Pues bien, ese señor de la fotografia consigue que, al dar la vuelta al escrito, se vuelva a leer Manuela. Enigmático, ¿no? Pues para saber el truco hay que seguir leyendo.

Ambigrama. Hay que quedarse con ese término. Si le digo que es una palabra que admite dos lecturas igual se hace una idea. Más fácil. La palabra "oso", por ejemplo. Se da la vuel­ta y vuelve a leerse "oso". Eso es lo que se llama un ambigrama natural. Lo complicado es conseguir que "La filosofía" se con­vierta en "Aristóteles" al reflejarse en un espejo o similar, como se aprecia en la foto. El que muestra su arte se llama Carlos Carpio, un canario de 51 años que trabaja en Santa Cruz como informático. Lleva 20 años enganchado (literal) a esta afi­ción. "Los encontré por casualidad. Siempre fui muy aficio­nado a los juegos de lógica y matemática. En una revista, Investigación y ciencia, me topé con una reseña de un libro que trataba de los ambigramas. Resultó que el autor, Scott Kim, es el padre del invento. Entonces me aficioné a ellos", señala Carlos. La clavé del asunto consiste en deformar las letras sin que pier­dan totalmente su identidad. Y todo es posible. Las dos fórmu­las más comunes son las siguientes: escribir una palabra, girar­la y que se pueda leer otra cosa; y poner una palabra al trasluz o frente a un espejo y que también tenga una doble lectura. "A veces no son perfectas (por ejemplo, la "f" de filosofía tiene un punto abajo porque se convierte en una "i" de Aristóteles), pero no importa. Eso forma parte del juego", señala Carlos, que es especialista en realizar parejas. "Me escriben muchos matri­monios para que les haga un ambigrama". Y logra que se lea Carlos y, dándole la vuelta, aparezca Nerea. Es sólo un ejemplo. Durante todos estos años, Carlos ha fabricado cientos de ambi­gramas. "Los hacía en un papel y los regalaba. Pero el año pasado hice una página en Internet y me di cuenta de que había otros aficionados. En España conozco a pocos, pero me escri­ben desde Hispanoamérica". Dice estar completamente engan­chado (le dedica hora y media al día) y que lo utiliza para rela­jarse de la rutina. "Un informático, como yo, está ocho horas frente a un ordenador. Cuando me tomo un descanso, cojo un papel y realizo un ambigrama". Su jefe no se queja, pero su mujer sí: "Me ha puesto un límite. Y tiene razón". No todo iba a ser felicidad. Texto, E. Murube / Foto, F. Payero.

Para escribir al revés

Cómo empezar

·         No hay que ser un artista para fabricar ambi­gramas. Con paciencia, cualquiera puede hacerlos. Y baratísimo: sólo papel y lápiz.

·         El ordenador tampoco se debe descartar. Un equipo casero y el programa Paint (que se incluye en Windows) es suficiente.

lnternet

·         www.ambigramas.com, la página de Carlos Carpio. Nuevos ambígramas casi a diario y la promesa de responder a todo e! mundo.

·         www.diadelasimetria.com/cch/cch.htm. Creada e! día de la simetría 20/02/2002. Describe multitud de ambigramas.

 

Tomado de Tiempo Libre, suplemento de La Vanguardia, Barcelona, 04.03.07