La ley de la gravitación palindrómica

 

El palíndromo es una de las manifestaciones de la simetría, y ésta constituye, según  los griegos, la característica fundamental de la belleza. La simetría es concebida como equilibrio, compensación, adecuada correspondencia entre las partes de un todo, y por ello no es extraño que esta idea haya perdurado entre nosotros, informando nuestro sentido de la armonía.

La naturaleza tiende al desorden, y el hombre, al decir de Teilhard de Chardin, es el factor negentrópico, el que desea espontáneamente establecer belleza y orden en el frío caos natural. ¿Qué de extraño hay pues en que cualquier actividad humana esté presidida por esa tendencia a lo bello? De ello no escapa la búsqueda consciente o inconsciente de la simetría, que vemos proliferar en toda obra humana.

Nos fijamos hoy en los rótulos de las calles. No he necesitado alejarme más de medio kilómetro de mi casa para localizar todos los que se recogen a continuación. Cualquier ojo atento captará innumerables ejemplos similares en sus proximidades vitales. Puede verse que la tendencia a la simetría alcanza las más variadas facetas: desde la simple repetición del tema al palíndromo total, el silábico e incluso el fonético (Pepa Paper, pronúnciese /pépa papé/).

 

                                                                                              Josep M. Albaigès, jun 04

 

 

 

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