CALCULO MACROPALINDRÓMICO

 

 

Nuestro editor Ramon Giné proponía en el pasado número a los mensistas averiguar de cuántas maneras podía leerse este macropalíndromo:

 

 

DABALEARROZALAZORRAELABAD

ABALEARROZALALAZORRAELABA

BALEARROZALAZALAZORRAELAB

ALEARROZALAZOZALAZORRAELA

LEARROZALAZOROZALAZORRAEL

EARROZALAZORRROZALAZORRAE

ARROZALAZORRARROZALAZORRA

RROZALAZORRAEARROZALAZORR

ROZALAZORRAELEARROZALAZOR

OZALAZORRAELALEARROZALAZO

ZALAZORRAELABALEARROZALAZ

ALAZORRAELABABALEARROZALA

LAZORRAELABADABALEARROZAL

ALAZORRAELABABALEARROZALA

ZALAZORRAELABALEARROZALAZ

OZALAZORRAELALEARROZALAZO

ROZALAZORRAELEARROZALAZOR

RROZALAZORRAEARROZALAZORR

ARROZALAZORRARROZALAZORRA

EARROZALAZORRROZALAZORRAE

LEARROZALAZOROZALAZORRAEL

ALEARROZALAZOZALAZORRAELA

BALEARROZALAZALAZORRAELAB

ABALEARROZALALAZORRAELABA

DABALEARROZALAZORRAELABAD

 

 

Recojamos el guante en nombre de Mensa. Como paso previo, recordemos que el número de formas en que puede recorrerse sin retroceso una cuadrícula de lado n desde el vértice A al B debe combinar n segmentos horizontales y n verticales, permutados de cualquier forma. Por tanto, según la fórmula de las permutaciones con repetición, vale:

 

 

Si nos limitamos por el momento a las formas en que puede irse desde la D del ángulo SW hasta la D central, éstas serán:

 

 

 

Observemos ahora que cada una de estas rutas R consideradas puede hacerse corresponder con otra R' que, partiendo igualmente de la D de la esquina SW y siguiendo el mismo camino de R, en cuanto alcanza la diagonal de Ls retrocede a la esquina describiendo la imagen especular respecto a dicha diagonal de la segunda parte de la ruta R, que acababa de conducirla a la D central. Es decir, que hay otras tantas rutas que tienen como origen y partida la misma D.

El razonamiento podemos extenderlo a cada una de las Ds de las esquinas respecto a la central, y a ésta respecto a cada una de aquéllas. En total, el valor c antes obtenido se multiplica por 16.

Finalmente, debemos sumar todavía 8 unidades más al resultado, correspondientes a otros tantos caminos atípicos que empiezan en cada D de esquina y terminan en la de la opuesta (es decir, que recorren totalmente uno de los lados del cuadrado). Con lo cual, el número definitivo de caminos posibles es:

 

 

N = 16c + 8

 

N  = 129.799.496

 

 

Leyendo día y noche a razón de una por segundo, tardaríamos unos cuatro años en ultimar el cuadrito...

 

 

Josep M. Albaigès

Barcelona, diciembre 1990