TEXTOS DEXTRÓQUIROS Y LEVÓQUIROS

 

Se leía en la revista TIME el 16.2.81:

 

"Entre los fallos del teclado QWERTY está el sobreuso de la mano izquierda, incómodo para una población mayoritariamente diestra. Además, el anular y el meñique son demasiado requeridos. Estos problemas pueden ser apreciados en las siguientes frases, mecanografiadas totalmente con la mano izquierda (salvo la puntuación):

 

At base we saw baters stare daggers at a referee. (Junto a la base vimos como los bateadores apuñalaban con la vista a un árbitro.)

Castrated cats evade brave rats. (Los gatos castrados evitan a las ratas valientes.)

We gagged as we saw eager ferrets eat a dead zebra. (Nos callamos al ver unos ávidos hurones comiéndose una cebra muerta.)"

 

Esto me sugiere una petición a los amantes de la LIPO (Literatura Potencial). ¿Quién se anima a elaborar buenas frases diestras o siniestras? Por mi parte he construido éstas:

 

FRASES SINIESTRAS

 

Berta es veraz, exacta.

¿Te da basca tragar becadas?

Ve a ver a Eva.

Greta berrea tres veces cada bateada.

Ver bragas vascas es asaz grave.

Te gastarán tretas de cadete rastreras, bastardas.

 

Demostrando la tesis de la revista TIME, sólo he podido construir esta

 

 

FRASE DIESTRA

 

Pon un kilo, niño.

Lo mío, lo limo y lo mimo yo.

Mi puño o mi mijo, y no huyo.

 

Es especialmente interesante, aunque imperfecto, este “Ejercicio para la mano izquierda”, de Luis Ignacio Parada (ABC, 22.11.1996):

 

En este debate de cabezas cegadas y testes bravas, en estas raras artes de hacer y deshacer, beber y desbeber, nadar y navegar, es tarea negra saber y rechazar; besar y enardecer; vetar y fantasear.  Hay, ¡ay!, fechas fastas y nefastas, vanas y cerradas, raras y enredadas: ganas de trenzar y destrenzar, cercar y descercar en vez de cesar, sanar, agrandar. Hay tasas raras encerradas, recetazas caras, arengas vagas: ganas de cesar faces raras en vanas vegas estrenadas.  Nada cabe, nada entra, nada va., Nada de vender, nada de saber, nada de hacer.  Se desecan deseadas trazas: se saben descastadas.  Se rentan bárbaras rarezas de candentes edecanes: degeneran en tenderetes.  Se crean estrategas: se desentrenan.  Se trata de defender, de desechar, de deshacer.  Hay desde sastres de babas a testas decanas.  Habrán de negar tan raras recetas desde esta enana ventana. (Si usted, amable lector, prueba a escribir un artículo sólo con la mitad izquierda del teclado, más los signos de puntuación, le saldrá un bodrio como el que antecede a estas líneas.  Sólo los virtuosos del piano saben deleitar con sus «ejercicios para la mano izquierda».  Pero emplean el teclado completo.  Los demás mortales la usamos para otra cosa.  Salvo los políticos de la derecha que se han olvidado de sus programas y están actuando como no hubieran soñado los líderes europeos de la izquierda. ¡Si Montesquieu levantara la cabeza y la Thatcher hablara español!)

 

 

Josep M. Albaigès

Barcelona, febrero 1995