ANAGRAMAS (masa grana)

 

Hablaremos más adelante de la máquina alfa, e incluso jugaremos con ella. Pero nada nuevo vamos inventar: la formación de nuevas palabras frases partiendo de las mismas letras de una determinada y combinándolas de otra forma ha sido un pasatiempo apasionante, practicado en todas las épocas.

Todo empezó cuando Licofron, escudriñador infatigable, descubrió que el rey Ptolomeo “venía de la miel” (PtolemaioV, anagrama de apo melitoV). Las palabras ejercieron desde ese instante, una extraña fascinación para los aficionados a buscar el revés de las cosas, que compusieron anagramas de todo lo imaginable, ya como medio de adulación, adivinación o sátira, sin que faltaran los meros criptógrafos entre sus cultivadores. Roger Bacon dio mediante un anagrama la entonces geopolíticamente decisiva fórmula de el pólvora, Calvino firmó como Alcuinus (anagrama de Calvinus), y Arouet el joven (le jeune, en iniciales l. j.) como Voltaire. Pedro de San Luis, poniendo en anagrama los nombres de centenares de papas, santos y reyes pretendió fijar por este medio sus respectivos destinos. Y el alemán G. Froben llegó a componer su Anagrammatopeia o arte de componer anagramas.

Es imposible dejar de citar algunos anagrama logradísimos. Así, la legendaria respuesta de Jesús a Pilatos:

 

Quid est veritas (Qué es la verdad?)

Est vir qui adest (El hombre que está aquí de pie)

 

O el oportuno lema compuesto en honor del almirante Nelson:

 

Horatio Nelson: Honor est a Nilo

 

Pero sin duda la más famosa, portadora de un derroche inaudito de ingenio, es la que la familia de los Leczinski dedicó al que iba a ser rey Estanislao de Polonia. En una recepción dada en su honor, trece bailarinas portadoras de sendas letras compusieron sucesivamente las siguientes frases:

 

Domus lescinia             (Casa de los Leczinski)

Ades incolumis              (Permanece íntegro)

Omnis es lucida            (De todos eres resplandeciente)

Mane, sidus loci            (Estrella matutina del lugar)

Sis columna Dei            (Si quieres , columna divina)

I, scande solium            (Ve, escala el trono)

 

Sin alcanzar estas cimas de refinamiento, los aficionados hispánicos de nuestras épocas siguen construyendo obras de arte muy notables. Su campo de experimentación favorito son las secciones de pasatiempos de las revistas, donde se hallan composiciones tan logradas como las que hace unos años glosaban el número del correspondiente ídem:

 

MIL NOVECIENTOS OCHENTA Y UNO

¿Escuchan? Yo no voto en el mitin.

Me voy con tu enano. Él ni chistó.

Hoy él nos toca: un vencimiento.

Y no mates tu vecino chileno.

En Chaco el vino no es muy tinto.

En la noche, mustio y con viento.

Antes vino común; hoy, ni colé té.

 

MIL NOVECIENTOS OCHENTA Y DOS

Con él hay todos vencimientos.

Vencimientos, dolos y clienteo.

 

Pero el anagrama resulta soso sin algún tipo de nexo entre sus elementos, aunque sea tan tenue como el existente entre los de esta frase, donde el lector atento hallar escondidos siete signos distintos del Zodíaco (revista HUMOR & JUEGOS, n. 0):

 

Sería un precioso día de abril cuando cercan al autor de cien violaciones, y le gritan: “¡Olé tu vigor!”

 

Dentro de esta línea, el anagrama más logrado ha sido siempre el autorreferente, como los vistos al empezar el artículo. Los ejemplos son innumerables:

 

Un astro: Saturno.

Matrimonio: Amor íntimo.

Tener suegra: Suerte negra.

El río: Loire.

Los pantalones: Ellos nos tapan.

Un lago: Lugano.

Acá mi credo: Democracia.

Rubén Darío: Un bardo rey.

Alfonso trece: Cetro en falso.

Révolution Française: Un veto corso la finira (H. de Balzac).

El dólar va: valoradle.

Es una fragata: está náufraga.

Me donas: Monedas.

 

Es posible una mayor especialización para formar auténticas “colecciones”. De los ejemplos anteriores podrían iniciarse una de términos geográfico-astronómicos, y aun otra de personajes históricos. ¿Qué tal esta de gentilicios?

 

Español: Peña, sol.

Españoles: Señas: “¡Olé!”

                  Año pesóles.

                  Señales: O. P.

Italiano: Liana, tío.

Català: Ataca’l.

            A l’atac! (palíndromo)

Valencià: …i va calén’!

Inglés: Single.

Alemán: Le aman.

Portugués: Es tu grupo.

Danés: Se dan.

Sueco: Su eco.

Noruego: No ruego.

Argentino: Ignorante.

                  Tigre Onán.

                  Negrita no.

                   Ir en tango.

                   Agiten ron.

                   Anti-negro.

                   Gran nieto.

                   No gratine.

                   No integra.

                   Te ignoran.

                   Tangerino.

Argentinos: Nota en gris.

                    Rigen tanos.

                    Tango sin re.

                    Gestoría N. N.

Barcelona:    Banco Real

                          Cebáranlo

                          Encloraba

                          Reclonaba

                          El carbón, a…

                          ¡Bar calé, no!

                          En la broca

                          ¡La cebra, no!

                          En la cobra

                          ¡Barça, león!

                          (Josep M. Albaigès)

Girona:               Ignaro

                          No gira

                          Riga, no

                          Gra, noi

                          Gran, oi?

                          No ragi

                          (Francesc Castanyer)

 

Y, claro está, no podía faltar la tentación política. Los personajes de la efímera vid pública son diseccionados sin piedad por este procedimiento:

 

Felipe González: Feliz goza en piel.

Alfonso Guerra: Resonó la fuga.

Manuel Fraga: Fue un gran lama.

Miquel Roca: ¡Mira qué col!

Raúl Alfonsín: Al final, ruso.

Ítalo Argentino Luder: Dilo tu, real ignorante.

Oscar Allende: Se caldearon.

Manrique: ¿Qué miran?

 

La composición anagrámica es, como su caso particular de la palindrómica, siempre corta. En algunas ocasiones se han hecho composiciones de cierta longitud, aunque los resultados carecen de la gracia dimanante del encorsetamiento de las sentencias breves.

La sistematización de vocablos “semejantes” los llevaba a clasificarlos en grupos como:

 

truco/turco

alergia/alegría

secta/cesta

sonata/sotana

cuatro/cuarto

trago/grato

trono/torno

curda/cruda

corto/croto

 

Estas parejas eran ampliadas en ocasiones a grupos como:

 

alegría/alergia/galería/regalía/legaría/aligera/agríela/Argelia

 

Algunos de los cuales llegaban a alcanzar extensiones notables, como éste, vencedor en un concurso:

 

estelar/alteres/réstale/réstela/telares/tráeles/relates/estarle/rétales/rételas/resalte/

alertes/esteral/táreles/telereas/retales/táleres/tesarle

 

Para quien esté armado de computadora el paso siguiente es hoy obvio: pasar a su memoria el DRAE y estudiar computerizadamente estas relaciones. Existen diversos diccionarios de anagramas en lengua inglesa, pero ninguno publicado, que sepamos, en la castellana, pese a lo simple de su elaboración (los lectores que deseen el que he confeccionado a partir del DRAE, que me lo pidan). Las palabras son presentadas de acuerdo con sus letras agrupadas alfabéticamente: así, todas la palabras del grupo anterior figurarían bajo la entrada única AAELRST.

Esto resuelve de manera definitiva el hallazgo de palabras anagramáticas: para hallar todos los anagramas de una palabra, por ejemplo CURSO, bastará disponerla en la versión alfabetizada CORSU, y consultar la correspondiente entrada, donde se hallarán sus anagramas. Claro que el recurso no es total: faltarán los nombres propios, tiempos verbales, compuestos pronominales, plurales, etc.

Este agrupamiento, por cierto, introduce un nuevo tema de investigación lipista: ¿qué palabras no varían en su versión alfabética? Estas palabras, llamadas abelianas por su paradigma Abel, sorprendentemente son muy pocas: unas trescientas en todo el DRAE. Las más largas son abenuz y chistu. De cuatro o cinco letras están:

Abes, abey, aceo, acilo, ácimo, achís, acho, adén, adeno, adgo, adiós, adir, ador, afijo, afilo, afín, afino, ágil, agio, agir, ahilo, aíllo, almo, alno, allu, amor, amos, befo, beis, bello, benz, biot, cefo, cejo, celo, cello, cillo, cruz, chillo, chimo, chin, chino, chip, chis, chist, choz, chuz, dejo, dello, dino, dios, ello, ellos, fijo, film, filo, fillo, fimo, fino, flor, flux, hijo, hilo, himno, loor. Añadidendo tiempos verbales o palabras especializadas, no contenidas en el DRAE, aparecen más, como defino, adegaño, adeliño, abdimos.

Otra singularidad que viene de la mano de la agrupación alfabética son aquéllas cuyas letras son la mismas de otra, desplazadas todas ellas alfabéticamente el mismo número de lugares. Son palabras llamadas HAL/IBM, por darse esta singularidad entre el nombre del famoso computador de 2001 Una odisea del espacio y la entonces primera marca del ramo en USA. En la investigación lipista, sin embargo, se tratan vocales y consonantes por separado.

La lista siguiente se obtuvo por simple búsqueda, pero no cabe duda de que la investigación sistemática computerizada la ampliaría considerablemente:

 

humor/Janus                                          mamá/nene

dura/fase                                               subir/tacos

rubí/saco                                               tersa/viste

unir/años                                                usurpar/atasques

rozará/súbese                                        carita/desove

fumará/gánese                                        carteará/desvíese

 

 

                                                 (continuará)

 

              Josep M. Albaigès

              (Tomado de mi libro LIPO LITERATURA POTENCIAL ESPAÑOLA)