El origen del actual calendario
L. F. Teruel
El profesor y arqueólogo Francisco Burillo considera de gran importancia emprender una serie de excavaciones sistemáticas en Ségeda, entre otras razones por las repercusiones que, según dice, tuvo esta ciudad en la historia.
Para empezar, Ségeda fue el origen de todas las guerras celtibéricas que desencadenaron los romanos en el territorio de Hispania y que concluirían hacia el 133 antes de Cristo con la caída de Numancia.
El motivo que tuvo Roma para iniciar este conflicto bélico hay que buscarlo en el momento en el que los habitantes de la poderosa ciudad de Ségeda, poblada por la tribu celtíbera de los Belos, proponen a las ciudades más pequeñas vecinas agruparse a ella y construir para su defensa una gran muralla.
Como esta actuación suponía los incumplimientos de los pactos de Graco, Roma envió contra ellos al cónsul Nobilior al frente de 30.000 hombres.
Estos acontecimientos también
determinaron el inicio del calendario el día 1 de enero, que perduraría luego
hasta nuestros días, al iniciar Nobilior el consulado en esa fecha, y no el 15
de marzo como hasta entonces sucedía. Nobilior lo hizo así para tener más
tiempo en la batalla, ya que el largo viaje a la Celtiberia le iba a suponer
muchos meses.
Es igualmente destacable el hecho de que la primera derrota que infligieron los celtíberos a los romanos, bajo el mando del recién elegido caudillo Caro, se produjo el 23 de agosto, día en que éstos últimos celebraban la fiesta de Vulcano.
Por este motivo, a partir de entonces ningún general romano entabló por su propia voluntad una batalla en ese día, que se convirtió en una fecha aciaga.
(Remitido por Antonio Casao)