OSADIA PALINDRÓMICA EN LA TORRE
o “La importància de llamarse Arrab”
Queridos congresistas y aficionados todos:
Desde el mismo momento en que fue convocado este histórico ICPI, y con el
objetivo de homenajear a esta bellísima villa de Torredembarra, que tan
cálidamente nos acoge (y acéptese cálidamente
en su doble vertiente climática y afectiva), fue informalmente abierta una
convocatoria para descubrir todos (casi)
los palíndromos que incluyen el nombre de la localidad, que de esta forma
quedará por siempre ampliamente reconocida
en los ficheros sotádicos del mundo mundial.
Nuestro siempre reconocido Presidente, clemente ante la especial dificultad
toponímica de esta villa marinera (en la que aquello de “verla al revés” es
realmente un reto cuando se abarca en su totalidad), ya nos informó de que tanto
los nativos, como los adoptados, asimilados y próximos conocemos a
Torredembarra como “la Torre”, ¡uf, menos mal! (Por cierto, tengo una pequeña
anécdota sobre esto: una buena amiga mía, natural, por supuesto, de La Torre,
empezó a trabajar en unas oficinas de Barcelona, ciudad en la que residía de
lunes a viernes, volviendo aquí a recargar las pilas los fines de semana.
Trabó especial amistad con una compañera de la capital, y empezaron a
intercambiarse pequeños detalles, habitualmente gastronómicos y relacionados con
las actividades o viajes que habían realizado cada una los fines de semana o por
vacaciones. Los regalos de mi amiga –a saber: un kilo de llonganissa (perdón, butifarra para los de BCN) artesana de primera, unas cocas de azúcar
insuperables, un cesto de fruta, etc.- iban inevitablemente acompañados de la
coletilla “esto es de la Torre, esto es de la Torre”. La compañera agradecía
lógicamente los presentes, pero quedaba en su rostro una expresión cada vez
más, digamos, perpleja, que mi amiga no acertaba a interpretar; hasta el día en
que en una de sus conversaciones mi amiga dice “pues esta semana he llenado el
depósito en la gasolinera de La Torre”. Esto ya fue el final, respuesta de la
amiga: “Mira, guapa, me puedo creer que
en tu “Torre” (perdón, chalet para los de BCN) tengáis un horno de pastelería, variedad de frutales, y hasta que os
hagáis los embutidos, pero que tengas una gasolinera dentro no me lo paso”.
El malentendido quedó solucionado y las risas mutuas aún resuenan). Bueno,
recojo el hilo, que debe ser sedal aquí en La Torre.
Palindromizar (creo que este palabro no está en la DRAE) “TORRE” o “LA
TORRE” no resulta tan complicado, y las inquietas mentes que brillantemente nos
rodean han conseguido una amplísima muestra de cómo localizar y estructurar
diferentes palabras en las que, como contrapartida especular, hay que localizar la secuencia E-R-R-O-T, y
tenemos buenísimos resultados, utilizando términos como…
-DERROTA (el bellísimo Amada, La
Torre derrota a la dama, de Jesús LLadó)
-ERRO (el conciso Erró, talla mal La Torre, de
Ignacio de Jesús)
-CERRO (el sugerente Dual La Torre
camina, anima cerro tal laud, de mismo Ignacio, ¡Jesús, que envidia!)
-y hasta PERRO (el ominoso Se la Torre,
perro tal es, propio, ¡que horror!, disculpen)
- y otros más separando la doble erre:
vER ROTa, ayER ROta, sER ROta o caER ROta (en fin, queda claro que por
este camino hay que romper algo)
Pero si alguien pensaba que los osados palindromistas se quedarían aquí, a
la vista está que no ha sido así. Hay que ligar TORREDEMBARRA completa, ¿será
posible? ¿no? A ello vamos. ¿Cómo?
Primer intento: con una JARRA B, porque, vamos a ver, si Ignacio de Jesús
tiene varias jarras, ¿porqué no las puede llamar jarra A, jarra B, jarra
C? Y así nos regala el ínclito Ignacio el
superlativo A rever a Torredembarra.
Jano dona jarra B, me derrotaré, verá. Ahí queda eso. Pues vale.
Segundo intento: aparece un tal ARRAB que inevitablemente me derrota. ¿Arrab me derrota? ¡Yo voy a
Torredembarra! Claro, así no
vale, si estos palindromistas nos hacen trampa y se inventan palabras ¡¡¡Arrab,
Arrab, sí hombre, así cualquiera!!!
Pues va a ser que no, de invento nada. Un somero recorrido por el
omnipresente google nos confirma que ARRAB no es ninguna huida sin futuro,
no, ¿qué es Arrab? Pues, señores, Arrab
es, entre otras cosas:
-
Un barranco
en Fuente La Reina, Castellón
-
Un agente de
seguros en Badalona (Ibis & Arrab)
-
Una
televisión musulmana (Al Arrab TV)
-
Una
multinacional ( Al Arrab contracting company)
-
Un famosísimo
cantante árabe (Arrab Kaman), bueno, tal vez no tan famoso….
Pero, atención, nuestro amigo Ignacio no se refiere a nada de esto, no,
señores, quién nos derrota palíndromo tras palíndromo es CHALID ARRAB, notable
luchador germano-marroquí, sí, sí, germano-marroquí (esto me hace pensar en el
chiste del oso-hormiguero, pero sigamos) Y no sólo eso, es CHALID “DIE FAUST” ARRAB, en cristiano Chalid
“EL PUÑO” Arrab, ¡¡Cómo no nos va a
derrotar con semejante apodo!! Arrab nació en Colonia, el 28 de mayo de 1975, y
es especialista en kickboxer y otras artes marciales. Nos pongamos como nos
pongamos, nos derrota, en la Torre o en Las Vegas, donde combate habitualmente,
pero le agradecemos su existencia y en contrapartida queda inmortalizado para
siempre jamás en nuestro congreso.
Y aquí tenéis su imagen, y qué imagen, potente como nuestro club.
Gracias por vuestra atención.
F. Xavier de la Peña Ambite
La Torre-Torredembarra, 21 de marzo
de 2009
CHALID “The Faust” ARRAB