¿QUÉ TIEMPO HARÁ MAÑANA?
Hay
momentos en que el hombre de estado y el periodista deben tener el coraje de
decir si mañana lloverá o no.
Otto
von Bismarck
—¿Va a llover mañana,
señor Polidisto?
—Lo que importa no es la lluvia en sí como fenómeno meteorológico,
sino el contexto sociopolítico en que las necesidades hídricas condicionan el
talante democrático de la convivencia definida por la Constitución.
—Bien. ¿Desea Vd. contestar a la pregunta de si mañana va a
llover?
—Contestar las preguntas en forma simple y maniquea puede ser una
forma de no contestarlas y defraudar la fe del ciudadano que confía en sus
rectores y en las instituciones democráticas.
—Entonces, ¿desea Vd. contestar a la pregunta: "¿Desea
contestar a la pregunta de si va a llover mañana o no?"?
—Mi joven amigo, las sutilezas implícitas en una pronunciación
sobre un tema obligatoriamente multimatizado obligan a una serie de reflexiones
previas al pronunciamiento simplista. Sólo así podremos justificar ante nuestra
conciencia el estar actuando con la responsabilidad que nuestra situación
institucional requiere.
—Señor Polidisto, vamos a llamar
x =
"¿Lloverá mañana?"
f(t) =
"¿Desea Vd. contestar a la pregunta t?"
f2(t)
= f[f(t)]
....................
fn(t) = f[fn-1(t)]
g(u) = Respuesta a la
pregunta u
{N} =
Conjunto de los números naturales
sup{C} = Extremo superior del conjunto
acotado {C}
v = relación
lógica adversativa no exclusiva (y/o)
Entonces, considérese planteada la siguiente pregunta:
fs(x)
Siendo
![]()
![]()
......................................................
¡Oh milagro! Para i = 20,
el Sr. Polidisto, que mientras tanto ha leído a Bismarck, decide que
![]()
Entonces empieza el recorrido inverso, y cuando por fin llega k = 1...
Resulta que ya es mañana, y la pregunta sobra.
Josep
M. Albaigès
Barcelona,
diciembre 1988