ENFERMEDADES Y... ENFERMEDADES

 

Es un hecho incontrovertible que la enfermedad tiene una dimensión social, que la literatura y el Cine han sabido captar.


Como ejemplos literarios tenemos "La montaña mágica" de Thomas Mann, que gravita sobre la tuberculosis y que provocó en su momento airadas cartas de galenos, que juzgaban la novela una ofensa para su profesión.


También podemos citar entre otras muchas novelas "La Sinfonía Pastoral" de André Gide, sobre el tema de la ceguera, "La Peste" de Albert Camus, etc.


Si nos mudamos al Séptimo Arte veremos a Dustin Hoffman en "Rain Man", que trata el tema del autismo, a Tom Hanks en "Filadelfia" con la pandemia del SIDA, a Anthony Perkins, en la magistral "Psicosis", del maestro Hitchock, donde se aborda el desdoblamiento de personalidad, a Jack Nicholson en "Mejor Imposible", con el problema de los trastornos obsesivo-compulsivos, etc.


Pero todos los trastornos antes mencionados palidecen ante las enfermedades "de nueva generación", que nos trae la hedonista sociedad de nuestros días.


Para hacer un recorrido sobre estos nuevos morbos, comencemos con el famoso "Síndrome de Stendhal", que no es necesario describir aquí, ya que lo ha hecho hasta la saciedad en TV, una conocida marca de automóviles.


Otra patología a citar sería la "Amaxofobia", o miedo a conducir vehículos a motor, especialmente automóviles. Según el Instituto Mapfre de Seguridad Vial, la friolera de un tercio de la población padecería esta fobia...


Prosigamos con el "Síndrome de Sissí", diagnosticado en 1998. Los afectados padecerían una depresión que estaría encubierta por su actitud positiva ante la vida, y llegado el caso deberían ser tratados con fármacos psicotrópicos. En 2003, cuando ya habían sido diagnosticados tres millones de alemanes del curioso síndrome, la Clínica Universitaria de Münster demostró que este síndrome era una invención de la industria fermacéutica...


Hay además otras curiosas enfermedades como la "Coulrofobia", o miedo a lo payasos o clowns, por lo que pudieran esconder detrás de sus pinturas y máscaras...


Y para el final una perla muy apropiada, "La depresión de la tumbona", puesta de relieve por la Clínica Psiquiátrica austriaca Wagner-Jauregg, de Linz. Dicha depresión vendría producida por la amenaza psicológica de las vacaciones, que convertirían al momento más esperado del año en una auténtica pesadilla...


Con patologías como éstas, si Molière levantara la cabeza, no cabe duda de que podría escribir una jugosa segunda parte de "El Enfermo Imaginario".

 

Francisco Rosillo Donado-Mazarrón, Valdepeñas, agosto de 2005.

 

Fuentes consultadas: "El Semanal ABC", "El País Semanal", "Magazine de El Mundo", todos ellos de fecha 7/8/05 y Revista de Círculo de Lectores (sept-oct 2005).