Contra la manipulación
Colaboré en la organización de un concierto
benéfico y los únicos que no cobraron, como en todos los que he participado,
fueron los artistas que, mira por dónde, eran socios de
También ganan dinero los grandes almacenes
que venden entradas, cobran comisión. Cobran todos los que trabajan en la
infraestructura, los que alquilan el local, las vallas, las sillas, los
servicios del bar, los proveedores de bebidas, seguridad, etc..., todos, menos
los artistas. Son los únicos que dan su trabajo totalmente gratis y son ellos,
precisamente, los que se llevan la hostia en portada. Es muy injusto y así hay
que contarlo, aunque me incluyan en su campaña de desprestigio intentando
restarme credibilidad con adjetivos que no vienen al caso, por hacer uso de la
libertad de expresión, una libertad que deberían ser los primeros en defender,
al tiempo que su negocio, que no es el nuestro.
Gran Wyoming, Público, 24.05.09
Comentario
Ya va siendo hora de que dejen en paz a los
artistas para galas benéficas. ¿Es que cuando canta gratis Montserrat Caballé
en una función a beneficio de (y aquí cualquier respetable institución) dejan
de cobrar las taquilleras, los acomodadores o las señoras de la limpieza del
teatro? ¿Fecsa-Endesa no presenta su factura de luz? ¿Los periódicos que
publican los anuncios correspondientes dedican sus espacios gratis?
Y esto nos lleva a otros problemas similares.
Cuando Cáritas atiende una necesidad, ¿deja de pagar por ello a su personal de
oficina? ¿O éste se financia de su bolsillo sus desplazamientos? ¿Qué sucede
con las ONGs? Mucho me temo que lo que va a parar a la obra social es el
sobrante, una vez deducidos los sueldos de sus capitostes (por cierto, deberían
publicarlos, publicarlos de verdad, no ponerlos en una hojita escondida que
sólo cuatro leen).
Claro, es muy fácil atacar al cabeza visible
mientras una legión de beneficiados viven de la iniciativa de algunos.
Con las ONGs y las instituciones de “caridad” estamos asistiendo a la version moderna de las órdenes religiosas medievales: el fundador vive parcamente, pero sus sucesores se cuidan… hasta que sale un nuevo reformador. ¿No procede reformar también las ONGs?