DE  LA  NATURA  DE  LA  COCADRIZ  E  DE  LA  ENEMISTAD

DEL  HICNEOMON  CON  ELLA.

 

No es fácil poder leer a Alfonso X el Sabio, nodriza de la prosa castellana; sus libros Cantigas de Santa María, Juegos de ajedrez, dados y tablas, las Siete Partidas, o la  General Estoria entre otros, no se encuentran ya a la venta. De esta última obra he extraído un curioso capítulo que nos permite apreciar cómo ha evolucionado nuestra lengua en el transcurso de siete siglos. Por otra parte su lectura nos llena de perplejidad: ¿Cómo evolucionó la palabra cocadriz hasta convertirse en cocodrilo? ¿Qué mandíbula es la que mueve esta bestia cuando abre la boca? ¿Tiene ombligo y lengua? ¿Qué raro animal es ese hicneomon, que utiliza tales ardides para atacar a la serpiente y a la cocadriz?

Espero que los lectores de Carrollia disfruten con esta crónica zoológica de nuestro sabio rey.

 

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En el Nilo á una bestia que llaman cocadriz. E segund cuenta Plinio en el XXVI capítulo del VIII0 libro ó fabla de las naturas de las animalias de la tierra diz que aquella bestia es d’estas fe­churas: á cuatro pies, e non á lengua, lo que non contece a otra animalia ninguna que sea en la tierra, e cuando come muerde, e non mueve el carriello de yuso si non el de suso solo, cal á an­tero todo d’un huesso, ca está unado con la garganta e con ell huesso de los pechos. Peró diz que en amos los carriellos á mu­chos dientes e muy fuertes, e tiénelos assí texidos e puestos egua­les como están los dientes en los peines de fierro con que lavran la lana, e á uñas muy fuertes, e el cuero d’ella tan duro que nin­guna arma non le puede passar si non en ell ombligo, quel á fla­co. E diz que non á bestia ninguna que tan pequeña nazca que tanto crezca e tan grand se faga, ca diz que la fallan muchas ve­zes de diziocho cobdos en luengo. E éstas son las sus fechuras, assí como las departe Plinio. E pues que d’esta animalia vos fa­blamos querémosvos contar aquí todo su fecho. Á por costum­bre e aun por natura de vevir en la tierra de día e en ell agua de noche. En ell agua porque come de los pescados dond vive e se mantiene, e en la tierra vive de día por dormir e folgar ý. E cuando viene la mañana sale a la ribera e está allí, e si passa niño o aun omne mayor a las vezes tómalos e cómelos, e pássa­los enteros. E porque es bestia muy mala e muy peligrosa tan bien en la tierra pora los omnes e pora las otras cosas vivas como en el agua pora los pescados diol Dios otrossí dos enemigos por natura, ell uno pora en la tierra e ell otro pora en el agua. Ell enemigo que la cocadriz á en la tierra es una bestiuela que se cría otrossí en Egipto, e dízenle hicneomon, e á doze polgadas en luengo. E es animalia muy cruel por seer pequeña, e lidia muy fuerte con las grandes serpientes e con las cocadrizes, e mátalas. A las serpientes mata por esta artería: va e enlodas todo, e secas bien al sol. Desí tornas al lodo e enlodas otra vez, e secas de cabo, e esto faze tantas vezes fasta que se siente armado d’aquella tie­rra, e assí lo cuenta Plinio. E desque se siente bien enlorigado d’aquella guisa va buscar la serpiente, e pues ques falla con ella cométela tanto fasta que la assaña. E la serpient, como es grand e vee a él tan pequeño, nol tiene en nada, e viene a él por ma­tarle. Mas ell hicneomon álçase en la cola que á muy fuert e dé­xasse dar grandes colpes, e la serpient fierel muy fieramientre, mas non lo siente él nil puede ella empoçonar por la cobertura del lodo seco que tiene él sobre sí il defiende. E la serpiente tan­to porfidia en esta lid fasta ques para cansada. Ell hicneomon cuando la vee assí estar dal salto en la garganta e préndela, e tan­to la tiene allí fasta que la afoga. A la cocadriz mata d’esta otra guisa. Cuando la cocadriz está en la ribera e se quiere adormir viene a ella una aveziella que dizen rey pássaro, e posal en la boca e pícale las migajas quel falla aderredor d’ella quel fincan y del pescado que come. E esto á por natura de fazer aquella avezie­lla. E con grand sabor que á la cocadriz del picar quel esta ave faze e le alimpia los dientes abre toda la boca, e ell aveziella es­tonces val entrando dedentro, e

pical e comel otrossí lo quel fa­lla, e aduermes estonces la cocadriz estando assí boca abierta. El hicneomon coges a andar por la ribera e anda buscando la co­cadriz pora lidiar con ella como con su enemigo naturalmien­tre, mas non se enloda como cuando va lidiar con las serpien­tes. E pues que vee a la cocadriz assí estar durmiendo boca abierta viene pora ella manso e muy quedo, e alánçase de lue­ñe e dal salto dentro en la garganta, e cuando la cocadriz lo siente e acuerda por le apretar con los dientes e matarle él dentro le á entrado al cuerpo; desí rompel las entrañas e cómegelas fas­ta quel forada el vientre por ell ombligo ó á la carne blanda e flaca, e cae ella muerta e sálese él vivo. E d’esta guisa es ell hic­neomon enemigo de la cocadriz en la tierra.

 

                                                                               Aristogeronte,    Madrid, enero, 2004.