CARTA DE AMOR YUKAGIRIA

 

            Un artículo de Cacumen llamó mi atención, lo firma Eduardo Stupía, está en el número 47, y se titula LOS MENSAJES SECRETOS. LA CRIPTOGRAFIA ESPONTANEA”. Es una preciosa carta de amor que recuerdo haber visto reproducida en otras dos ocasiones pero esta sin duda es su  mejor interpretación. Bueno  reproduzco a continuación la carta así como la parte del articulo en donde Stupía ofrece la interpretación.

 

“Volviendo a los mensajes de amor ocultos uno de los ejemplos ideográficos más sutiles y conmovedores lo constituyen las «cartas» ‑trozos de corteza de árbol grabadas a cuchillo- dibujadas por las adolescentes enamoradas de la tribu de los yukagirias, oriundos del noroeste de Siberia. Una de ellas, verdadera obra maestra, es la que reproducimos en la figura , y ha sido frecuentemente reproducida y citada por criptólogos y estudiosos, por su alto grado de elaboración, desde que se diera a conocer por primera vez en 1896.

La tribu yukagiria constaba hacia 1926 de aproximadamente 2.000 habitantes, de los cuales 400 apenas hablaban la lengua tradicional, y aun cuando las jóvenes enamoradas estuvieran incluidas dentro de esa minoría el férreo código moral inapetente en la tribu les impedía manifestar verbalmente su amor, debiendo apelar entonces a este tipo de código secreto para incitar a sus pretendientes. La «carta» llegaba a éstos casi subrepticiamente, y les era dada en propia mano en el transcurso de una danza ritual. Pero, veamos cine dice la carta de la figura.

 

Te marchas. Amas a una joven rusa que se ha interpuesto en nuestro camino. Tendrás con ella hijos, que traerán felicidad a tu hogar pero yo estoy muy triste y solo pienso en ti. Nunca te olvidaré, aun cuando conozca el amor de otro hombre.

 

Veamos ahora su interpretación: la figura cuyos lados están marcados con las letras A y B representa una casa; la casa de la joven abandonada. Dentro de ésta, la figura C, la joven, representada por su falda en forma de abanico ‑ vestimenta habitual entre las mujeres de la tribu ­y la coleta (lírica de puntos). En el extremo superior de la casa, se ve una cruz de líneas paralelas que cruza la figura de lado a lado; eso significa pena, dolor. A la izquierda de la primera casa, y a la misma altura, puede verse el extremo superior de una segunda casa, un poco más ancha que la primera cuyos lados no se prolongan hasta abajo, lo que significa que sus dueños ‑representados por las dos figuras semejantes a la de la Joven situadas bajo ese segundo marco, y designadas con las letras F y G están ausentes. F es nada menos que la mujer rusa causante de la desgracia de la autora, lo que queda evidenciado por su falda más ancha, marcada con la letra H. G es el marido, y ambos se profesan apasionado amor, como lo evidencia otra cruz de brazos formados por líneas paralelas que unen los dos extremos superiores de las figuras F y G. De la mujer rusa F parte la línea J y corta las líneas K y L, que representan el amor no correspondido de la joven C por el hombre G; la casi caligráfica lírica M demuestra que el pensamiento de la joven aún puede elevarse hacia su amado a pesar del despecho y la separación. La figura 0, al costado derecho, fuera de las casas, representa a un joven yukagirio cuyo amor, la línea N que parte del extremo superior de la figura, se dirige directamente hacia la joven C. Las figuras P y Q, casi abarcadas completamente bajo el diseño de la casa de la izquierda, representan a los hijos de la pareja feliz.”

 

(Remitido por Luis Manuel García Sánchez)