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¡Soy una persona mayor!...
Y
éstas son mis observaciones…
Constantemente se critica a las personas mayores por
no adaptarse al mundo moderno.
Sin
embargo, nosotros nos responsabilizamos por todo lo que hemos hecho y no
culpamos a nadie por ello.
Después
de una profunda meditación, nos gustaría señalar que, a pesar de haber llevado
el pelo largo, de haber realizado una revolución sexual, de habernos rebelado
contra los llamados valores tradicionales y de haber bailado con Los Beatles y
los Rolling Stones…
NO
fuimos nosotros los que eliminamos:
NO
fuimos nosotros los que eliminamos:
¡En
efecto, ya soy una persona mayor!
Pero
todavía puedo animar una fiesta... incluso si sólo resisto hasta las nueve de
la noche.
Todavía
puedo abrir frascos con tapas a prueba de niños aunque tenga que usar un
martillo.
Todavía
me acuerdo de llegar a mi casa... aunque deba llevar un mapa conmigo.
Todavía
duermo como un bebé por las noches... aunque al otro día el cuerpo se demore en
permitir que me levante.
¡En
efecto, soy una persona mayor!
Pero
todavía puedo reírme de las críticas... aunque a veces no pueda oír lo que
dicen de mí.
Todavía
soy muy bueno contando historias... aunque
las repita varias veces.
Pero no creas que me he vuelto peleón, cascarrabias
ni intransigente…
Simplemente,
es que tengo edad para decir que hay cosas que ya no me gustan…
Ya
no me gusta la congestión de tráfico,
ni
las muchedumbres,
ni
la música alta,
ni
los niños gritones,
ni
los perros que ladran,
ni
los políticos,
ni
tantas otras cosas
que
ahora no recuerdo.
¡Y
me gusta seguir disfrutando de mi vida a tope,
seguir practicando el amor libre
y
seguir bailando con los Beatles y los Rolling Stones!
No
obstante,
ahora no recuerdo quién demonios me envió esto.
Tal
vez se lo vuelva a enviar al mismo que me lo envió.
Pero...
¡qué importa!
Seguro
que él o ella también se puso flores en la cabeza,
entonó canciones protesta, hizo el amor con quien le dio la gana y se
desternilló bailando con los Beatles y los Rolling Stones.
Sólo
las personas mayores pueden entender esto de estar enviando mensajes y chistes pesados por correo electrónico todos
los días.
Ahora
me asalta la duda...
¿Ya
te habré mandado esto?
Bueno, por si acaso, voy a volver a enviártelo para
estar seguro de que te llega.
¡Es
sólo una muestra de que pienso en ti!
(Tomado de Internet)